
Cejas me propuso reeditar el pacto entre socialistas y populares nada más acabar las elecciones de mayo de 2015”, manifiesta Marcos González (PP), desde hace unos días primer teniente de alcalde de Granadilla de Abona, tras prosperar la moción de censura contra su anterior socio, con el apoyo de Coalición Canaria y la imprescindible firma del edil de Ciudadanos.
-¿Tuvo dudas de que esta moción de censura saliera adelante después del anuncio de expulsión de los ediles de CC?
“Esta moción iba a salir adelante sí o sí, como también estaba prevista que saliera adelante en junio de 2015 cuando estaban firmadas las mismas líneas de actuación que hemos presentado ahora, un año y seis meses después. Desde el Partido Popular hemos hecho nuestro papel, que es el de regenerar la política y los compañeros nacionalistas también, y más cuando los imputados socialistas anunciaron su dimisión en diciembre y no terminaron de irse”.
-¿Y por qué cree que no se dio en Granadilla tras las elecciones el pacto PSOE-CC, siguiendo la estela del pacto regional ?
“Yo no creo en los pactos en cascada. Todos sabíamos que en Granadilla iba a ser imposible un acuerdo entre socialistas y nacionalistas. El PSOE siempre dijo que había una línea roja para negociar con el PP, pero te puedo decir que nada más terminar las elecciones municipales recibí una llamada de Cejas para reeditar el pacto del anterior mandato y, en menos de una semana, estábamos sentados para hablar de esa alianza. ¿Ahora a quién me creo? Pueden pactar con nosotros y no se rompe el pacto regional, y se rompe si pacta CC con nosotros. No me ha gustado la actitud de muchos líderes y yo he sido coherente con el código ético de los socialistas, que dice que solo se les aparta cuando haya juicio oral abierto”.
-¿Y estuvo dispuesto a pactar de nuevo con los socialistas ?
“Cuando nos sentamos a hablar nos dimos cuenta que los dos partidos habíamos perdido muchos votos, nosotros unos 900, y que el único que había subido era CC. Me levanté rápidamente porque el análisis no era positivo para Granadilla. Durante los últimos seis meses de aquel mandato tuvimos mucha disputas, como en todo gobierno bipartito, aunque creo que se hizo un buen trabajo en Hacienda, con un remanente positivo de 11 millones de euros. Cuando hemos gobernado, el PP ha sabido llevar la economía y Granadilla hoy es un referente. No estoy de acuerdo con Félix Hernández, el concejal de Izquierda Unida, cuando habla de que solo vamos a hacer grandes obras e ir a procesiones. Si seguimos yendo a procesiones es que estaremos cerca del pueblo y no sentados en una oficina”.
-¿Hasta cuándo esa ley de su partido sobre racionalidad y sostenibilidad en los ayuntamientos?
“Bienvenida haya sido esa ley que nos ha permitido sanear los ayuntamientos. Granadilla, lo reconozco, ha hecho un gran trabajo en Servicios Sociales, un área que han llevado los socialistas. Granadilla ha sido un efecto llamada, aunque tenemos que ponernos las pilas para acabar con tanta vivienda vacía”.
-Llevará usted la empresa Sermugran, otra perla de Granadilla.
“Es una empresa eficaz para los ciudadanos y eficaz en su rendimiento, que genera confianza y además siempre está en la vanguardia de la limpieza”.
-¿Confía ciegamente en Arquipo Quintero, el imprescindible edil de Ciudadanos?
“El pecó de firmar un pacto en mayo de 2015 sin consultar a Ciudadanos, cuando el pacto era con un partido nacionalista. Hoy han entendido que CC es un partido constitucionalista y confío ciegamente en él, entre otras cosas, porque es amigo mío”.
-¿Piensa igual que el alcalde, José Domingo Regalado, sobre hacer la regasificadora en el mar?
“Yo creo que eso era su pensamiento desde hace años, expresado con anterioridad, pero no una opinión cerrada. Pienso que se distorsionaron sus declaraciones, porque todos estamos a favor de la introducción del gas en Granadilla y en Tenerife. Creo que hoy en día José Domingo no quiso decir eso, porque aspira a que el puerto y el polígono sean un referente en la Isla”.




