El Consorcio de El Rincón acometerá diversas mejoras en la zona con las partidas que este año destinaron las tres administraciones implicadas, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de La Orotava que ascienden a 50.000, 150.000 y 100.000 euros respectivamente.
Así lo confirma a este periódico el alcalde villero, Francisco Linares, quien precisa las cantidades y las obras que se acometerán en este espacio natural por un total de 300.000 euros.
La cantidad correspondiente al Gobierno de Canarias de destinó a la electrificación de una parte del entorno que estaba sin luz. Los 100.000 euros que salieron de las arcas municipales se dividieron, la parte más significativa fue para organizar una serie de charlas que se darán los próximos meses a distintos colectivos con el fin de informarles sobre futuros proyectos y abrir un proceso de participación ciudadana. El importe restante será para la colocación de bancos y papeleras y acometer labores de limpieza.
Por último, la partida del Cabildo de Tenerife servirá para repavimentación y adecuación de los aparcaderos y muros de toda la vía, desde San Diego hasta la playa. “La obra ya está adjudicada y la hará la empresa pública Gestur”, indica Linares.
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“Se actualizaron y se pusieron al día los estatutos y se consiguió a finales de 2014 que el consorcio siga vivo”, subraya Linares
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A todo ello, hay que sumarle los 308.000 euros del acceso a la playa de Los Patos que será financiada íntegramente por el Cabildo de Tenerife en el marco de su programa ‘Tenerife y el mar’. Esta actuación sigue pendiente de la autorización de la Dirección General de Costas. Una vez que se reciba el visto bueno de este departamento estatal, saldrá a concurso por segunda vez.
Los trabajos iniciales para reconstruir la escalera, que se encontraba en muy mal estado, se iniciaron en 2014 pero la Corporación insular ordenó paralizarlos y planteó ejecutar un proyecto integral que abarcara hasta la misma playa. Ahora la actuación incluye la adecuación de todo el acceso, la rehabilitación de un antiguo sendero de unos 65 metros de largo que discurre por la propia ladera, y la instalación de una malla protectora del acantilado.





