
Un reconocimiento al talento y la creatividad. Son dos de las cualidades de los nueve distinguidos por el grupo editor de este diario, PLATÓ DEL ATLÁNTICO con los Premios Taburiente 2016 que ayer recogieron su galardón en un acto celebrado en el Teatro Guimerá. Una gala -presentada por la periodista de TVE en Canarias Leire González y el subdirector de DIARIO DE AVISOS, Juan Carlos Mateu- que tuvo momentos musicales emotivos, con tres de los premiados: Pedro Guerra, Olga Ramos y el grupo Palmera. También recibieron la distinción el periodista Iñaki Gabilondo; el empresario Santiago Puig; el seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque; el humorista Juan Luis Calero; el arquitecto Fernando Martín Menís y el escritor Alberto Vázquez Figueroa, quien no pudo estar presente por razones familiares pero sí dirigió a los presentes un mensaje grabado, y recogió su galardón su sobrina nieta, Marjorie González. La gala será ofrecida hoy a las 21.15 horas por La 2 de TVE.
Fue un acontecimiento cargado de emociones. Un filosófico Calero le dio al premio un sentido colectivo, pues “todo lo que tenemos y somos nos ha venido dado por otros”. Honrado se sintió Pedro Guerra porque se definió como “un pibe de Güímar que tocaba la guitarra de adolescente en el muelle del Puertito soñando que alguna vez sería cantante”. Con el mensaje de la “decencia, que es la clave de todo”, como le decía su madre, Gabilondo confesó que se sentía “empadronado moralmente aquí” porque su hija vive en Lanzarote, casada con un tinerfeño, y tiene un nieto “conejero”. A Martín Menis subir al escenario del Guimerá le recordó cuando, siendo niño, actuó allí; ahora, convertido en arquitecto laureado, agradeció un reconocimiento “a un equipo que desde Tenerife intenta hacer, con honestidad, arquitectura de cierto prestigio”internacional. Cantó Olga Ramos el arrorró canario como solo ella sabe hacerlo, y eso le ayudó a “soñar con cuando salía a comerse el mundo en los escenarios”. “Porque cantar siempre fue lo mío”, apuntó la cantante lagunera.
A Vázquez Figueroa le hubiera gustado estar: “Es mi isla, mi gente y me encantaría volver”, dijo en su mensaje, en el que ironizó: “Después de 80 o 90 libros escritos, muy poco entiendo de literatura”. Puig evocó las “dramáticas” dificultades que pasó en el árido e incomunicado sur para, desde los años 70, desarrollar el turismo en Playa de Las Américas y clamó contra los planes para “convertir en un Benidorm” ese núcleo turístico. De humildad hizo gala Del Bosque: “Yo solo soy entrenador que antes fui jugador y seleccioné a los que creí mejores, fuera cual fuera el color de su equipo y su lugar de nacimiento”. Y Tomás Pacheco, de Palmera, enfatizó que con premios como este se sienten “héroes en el escenario, y eso no se paga con nada”.











































