
El portavoz de los talibán, Zabihulá Muyahid, ha confirmado que el grupo está detrás del ataque perpetrado la mañana del sábado contra la Base Aérea de Bagram, en el este de Afganistán, que ha dejado al menos cuatro muertos y 17 heridos.
Las cuatro personas muertas son estadounidenses — dos militares y dos contratistas–, según ha confirmado el secretario de Defensa de EEUU, Ash Carter. De los 17 heridos, 16 son estadounidenses, todos soldados. El herido restante es un soldado polaco, según informó Carter, quien se declaró “profundamente entristecido” por el suceso, confirmado inicialmente por la OTAN.
El ataque, registrado en esta base, la mayor de que dispone Estados Unidos en suelo afgano y ubicada a unos 55 kilómetros al norte de Kabul, ha tenido lugar apenas un día después de que un ataque contra un consulado alemán en la ciudad de Mazar-i-Sharif dejara seis muertos y cerca de 120 heridos.
“A esos que atacan contra las fuerzas de coalición y contra civiles afganos, (les decimos que) la ‘Operación Apoyo Decidido’ y el contingente de Estados Unidos en Afganistán (USFOR-A) continuará con su misión de entrenamiento, asesoría y asistencia para ayudar a nuestros socios a crear una Afganistán mejor”, ha apuntado.
Los talibán también reivindicaron el ataque contra el consulado alemán del día anterior, señalando que se trataba de una represalia por los bombardeos realizados la semana pasada por la OTAN en los alrededores de Kunduz.
LOS TALIBANES PIDEN A TRUMP LA RETIRADA DE TROPAS DE AFGANISTÁN
Este mismo sábado, el líder del grupo Hezb-e-Islami, el ‘señor de la guerra’ Gulbuddin Hekmatyar –quien a finales de septiembre firmó un acuerdo de paz con el presidente del Gobierno afgano, Ashraf Ghani, ha pedido al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que retire a las fuerzas estadounidenses desplegadas en suelo afgano.




