
Por VERÓNICA MARTÍN
Laura Castro ha dedicado su vida al deporte. Presidenta de la Asociación por el Deporte Femenino (APDF) y directora de comunicación de UD Granadilla lleva toda la vida luchando en contra de los estereotipos. “Me decían que era demasiado femenina para jugar al fútbol”, confiesa. Fruto de ese menosprecio al deporte femenino y siendo periodista impulsa la igualdad desde el ámbito que mejor domina: el deporte.
-Es usted deportista y feminista. ¿Es una necesidad aún?
“Todos deberíamos ser deportistas -por cuanto que la practica del deporte supone beneficios físicos y mentales- y feministas, ya que aún existen desequilibrios sociales que frenan la incorporación de la mujer en cualquier ámbito de nuestra sociedad. Me encuentro en mi día a día con que muchas personas desconocen el significado del feminismo. Aún queda mucho trabajo por hacer para que tengamos una sociedad igualitaria y, por tanto, más sana”.
-Usted empezó a jugar al fútbol de pequeña… ¿qué le decía su entorno?
“Mis padres son docentes en la Universidad y gracias a eso me han educado bajo el respeto y la igualdad. Pese a que en casa nadie practicaba fútbol siempre me dieron la opción de elegir hacer lo que quisiera. En el ámbito escolar, bachiller y después Universidad siempre era ‘Laura, la que juega al fútbol’. Creo que nunca permití que me dijeran nada negativo al respecto y si alguien lo hizo, fue anecdótico. Pero conozco muchos casos de futbolistas que tuvieron muchos problemas por ser mujer y jugar a fútbol en el ámbito doméstico”.
-¿Cuándo y cómo hizo de esa afición una profesión?
“Quizás por haber padecido que los medios de comunicación ignorasen por completo el deporte femenino quise pasar a la acción. Siempre he sido muy inquieta y aunque me especialicé en periodismo de divulgación científica, 25 años en el deporte femenino te da el conocimiento y la experiencia para poder contar lo que sucedía con criterio. Así que en el último año del grado en Periodismo fundé www.soccercanarias.com (2012). La web tomó impulsó gracias a todas las futbolistas que durante tantos años se habían sentido discriminadas y ello hizo que me llamaran para realizar un programa en la radio. Entretanto, jugaba en el Granadilla y una lesión me apartó de los terrenos pero la directiva me dio la oportunidad de contar conmigo como directora de comunicación (algo que ya hacía en el club de manera amateur desde su fundación). Todo esto en cuestión de 4 o 5 años en los que hemos pasado de jugar en terrenos de tierra y nadie conocer a las jugadoras a casi llegar a ser profesionales. Al final, hice de mi pasión mi trabajo y eso no tiene precio”.
-Ahora es líder de la Asociación por el Deporte Femenino, ¿cuáles son sus retos?
“La Asociación nace para frenar los desequilibrios sociales, proteger a las deportistas, formar e informarlas. Al final todo pasa por crear un colectivo que tenga la suficiente fuerza para cambiar una realidad muy interiorizada por todos y todas. Tenemos mucho trabajo por delante pero el apoyo de muchas deportistas nos hace seguir adelante. Además, somos un gran equipo de trabajo”.
-Hemos visto recientemente como en Juegos Olímpicos nos han sacado los colores a los medios de comunicación por ser excesivamente machistas en las informaciones, ¿qué es lo que más le ha llamado la atención?
“Las malas practicas de los medios no me han sorprendido ya que llevo muchos años viéndolo. Sí, es cierto, que cada vez es menos y que vamos avanzando, aunque despacio. Ingenua de mí, que pensé que tras los Juegos Olímpicos y esa crítica social al tratamiento de las deportistas los medios cambiarían. Lo cierto es que pasada la moda del escenario internacional, no solo no hay un seguimiento de las deportistas sino que continúan las crónicas sociales de las mujeres que practican deporte en lugar de sus éxitos. Sabemos que Nadal está lesionado, pero no tenemos ni idea de qué está haciendo Mireia Belmonte. Y esto pasa con los más mediáticos pensemos en las miles de deportistas de a pie, que vuelven a la sombra”.
-¿Por qué el deporte que hacen las mujeres está siempre por debajo del de los hombres, aunque en el palmarés esté muy por encima?
“Pues, fundamentalmente, porque no hay mujeres en las redacciones deportivas y porque los hombres que hay, no tengan la suficiente sensibilidad para otorgar el mismo protagonismo a los éxitos de las mujeres. Aquí recuerdo el estudio de Ruth Mateos de Cabo donde se afirma que las mujeres tienden a incluir a más mujeres en las noticias que firman que los hombres y que la presencia de mujeres en los cargos de responsabilidad de las redacciones influye positivamente en el porcentaje de mujeres que aparecen en las noticias. Entre los argumentos que aduce la profesión periodística para justificar la ausencia de la mujer en los medios de comunicación, se suele decir que las mujeres no practican deporte, o no tanto como los hombres, que sus éxitos deportivos son menores, que no dan espectáculo”.
-¿Cómo podemos dar la vuelta a esta situación?
“Con educación. Es necesario que en todos los colegios haya profesorado formado y que mediante las herramientas necesarias se eduque en materia de igualdad. Además, recordemos las normativas internacionales como la Declaración de Beijing (1995). Las instituciones, gobiernos, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales deben velar porque se cumplan las medidas propuestas en las conferencias internacionales sobre mujer. Y, los medios, tienen la responsabilidad de coeducar y difundir para que a donde no llegue la educación en los hogares, llegue la información. Todos somos responsables”.
-Como periodista, ¿qué valoración hace del trato de la mujer en los medios de comunicación?
“Soy enemiga de las generalizaciones sin fundamento. Creo que el feminismo como otras muchas cosas es un acto de responsabilidad personal. Habrá profesionales que desde su ámbito puedan y quieran cambiar la situación y habrá otros profesionales que inconscientemente continúen perpetuando estereotipos hasta la saciedad”.
-¿Cree que el lenguaje es fundamental en esto y que decir la jueza en vez de la juez supone un cambio importante?
“Si los profesionales han decidido incluir el término en femenino, será porque habrán hecho un estudio de los beneficios de realizarlo. La discriminación positiva en ocasiones es necesaria y la visibilidad de las mujeres profesionales una obligación. El lenguaje es nuestra herramienta de comunicación y, por tanto, si hay que introducir cambios para que la sociedad avance en pro de la igualdad deberá estar regulado por ley, que al final es a lo único objetivo a lo que podemos atenernos”.
-¿Qué buenas prácticas deberíamos incluir para lograr el objetivo de la igualdad?
“En el ámbito de la comunicación un manual, editorial, guion, para dar las herramientas adecuadas a los periodistas que desconozcan cómo elaborar las noticias sin caer en estereotipos. Lo mismo para fotógrafos y fotógrafas y, sobre todo, educar y formar a los más jóvenes en materia de igualdad, son nuestro futuro. De resto, se pueden realizar muchas actividades, acciones, propuestas pero no hay mayor acción que la reflexión personal de cada uno. Y lo más fundamental, no permitir más malas prácticas con la imagen de la mujer deportista”.




