
El sector agrario de las Islas está a punto de cerrar uno de los peores años que se recuerdan. Diferentes contratiempos han coincidido simultáneamente, afectando a distintos subsectores, hasta formar lo más parecido a una tormenta perfecta, término metafórico, porque los hombres y mujeres del campo están cansados, y muy preocupados, de ver tanto cielo azul, especialmente en el sur de la Isla.
“Mi padre nos decía que la agricultura siempre ha estado en crisis, pero este año ha sido un año bastante convulso en todos los aspectos”, afirma Ángela Delgado, presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (ASAGA). La sequía ha reducido esta temporada al mínimo la cosecha de las viñas. “Para el vino ha sido un año fatal, con todas las letras”, afirma Delgado, “igual que para la papa, porque ahora mismo hay papas de importación y se prevé que la cosecha del país, que será escasa, se anticipe por la sequía en lugares como Vilaflor”.
Encima, nuestro principal producto de exportación, el plátano, ha tenido una escasa rentabilidad por su elevado coste y las grandes cantidades de fruta de mercado, además de la gran amenaza que supone la entrada de la banana de Ecuador en el mercado de la Unión Europea a partir del 1 de enero. “Si cae el plátano pagaremos muchísimo más caro todo lo que comemos; los sectores de exportación son vitales para Canarias porque se supone que contribuyen a abaratar los costes de todo lo que entra”, sostiene.
Con todo, si hay un problema que genera inquietud en el campo isleño es el del agua. No sólo la ausencia de lluvias -Delgado se muestra convencida de que ya no llegan las “borrascas de antes” porque el viento también ha disminuido- sino la falta de respuesta, o la lentitud para ser más exactos, de las administraciones. “Estamos mendigando por todas las instituciones para que se terminen las grandes obras que hay en marcha, sobre todo la dos desaladoras del Sur porque significaría que el agua en la parte alta de la comarca se aprovecharía para la agricultura”, comenta la máxima responsable de Asaga, que también pide, en esta materia, “que se acometan las pequeñas conexiones pendientes”. Desde Asaga se califica de “durísimo” el pasado verano en el Sur, porque los problemas de escasez de agua no sólo han afectado a la viña y la papa, también “muy seriamente” a las plataneras.
El único respiro que ha traído el 2016 ha sido para las flores y plantas, un subsector que parece recuperar la alegría, con un mayor movimiento gracias al incremento de sus exportaciones, aunque los productores están pendientes de recibir las ayudas del Posei.
Reuniones con el Cabildo, ayuntamientos y convenio con la Universidad de La Laguna
La presidenta, Ángela Delgado, y el secretario general de Asaga, Hernán Tejera, mantienen una intensa agenda estos días: reuniones con el Cabildo, visitas a los ayuntamientos y la firma de un convenio con la Universidad de La Laguna para que sus alumnos puedan hacer prácticas con agricultores y ganaderos.





