
El lunes pasado fue elegido vicepresidente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo en sustitución del también popular Pablo Zabala. Un cargo que asegura asume con “orgullo” puesto que dicha Comisión es de las más importantes del Parlamento tanto por el número de miembros (unos 60) como por la cantidad de asuntos y capacidad legislativa que tiene.
-¿Qué significa para usted estar en la dirección de esta Comisión?
“Pues mire, políticamente significa mucho. Es muy importante para Canarias que un español forme parte de esta comisión puesto que tenga en cuenta que se trata de una de las comisiones más importantes del Parlamento Europeo, por detrás de la de Asuntos Exteriores. Casi el 70% de lo que es la legislación nacional en materia económica pasa por Europa. Debate asuntos como la Unión Económica Monetaria, la Unión Bancaria, temas de fiscalidad, el brexit también se aborda aquí, o algo tan curioso como la sanción a Apple. Fíjese si es importante que haya un español que fue en esta comisión en la que se discutió la posible sanción a España por incumplir el déficit”.
-¿Hubo riesgo realmente de que nos sancionarán o se exageró un poco para poder tomar ahora las medidas económicas que se han tomado?
“Si, si. Hubo riesgo. La reglamentación europea es clara en esto y dice que hay que sancionar, con lo que si se aplica la ley tenían que sancionarnos, pero como yo dije en su momento, parece absurdo que a un país que ha hecho un enorme esfuerzo con el sacrificio de todos los ciudadanos, que además es el que más crece de la UE y el que más empleo está generando, encima se le sancione. Es decir, que el premio a toda su labor y sacrifico es ¿sancionarlo? Pues no tenia sentido. Para Canarias hubiera sido durísimo porque parte muy importante de nuestro presupuesto son fondos europeos, con lo cual nos hubieran hecho un roto”.
-¿Y cómo ven en Europa el retraso en la aprobación de los presupuestos por la incapacidad manifiesta de formar un Gobierno?
“Con cierta incredulidad al principio y después con preocupación. Mire, España un país que está bien visto y es muy respetado, y por eso no se entiende que con tantas tareas pendientes aún no estuviera formado el Gobierno. Afortunadamente, la sensatez ha imperado y se ha hecho lo que se tenía que haber hecho mucho antes y no perder un año”.
“Los populismos están acabando con la UE. Es injusto, incierto y un error echar la culpa de lo malo a Europa”
-¿Cuál es el ambiente en la UE con el auge de los populismos?
“Se lo digo claro, el sentir generalizado en Europa es que quien está acabando con la Unión Europea son los populismos. Todo lo malo viene de Europa: los hombres de negro, la austeridad, los recortes… Y lo bueno es mio. No se puede estar echando la culpa permanentemente de lo malo que te sucede a Europa porque es injusto, incierto y un error. Creo que Europa tiene sus cosas buenas y sus cosas malas y no hemos sabido transmitirlo. Los ciudadanos no se dan cuenta de que el 80% de las cosas que afectan a la vida diaria pasan por el Parlamento Europeo. Desde que te levantas por la mañana: el tinte de las sábanas, la cantidad del flúor de la pasta de dientes o las normas de seguridad del coche al ir al trabajo se deciden en el Parlamento. ¡Fíjese si no es importante que la decisión sobre el cargador universal de los móviles y tablets se está decidiendo en Europa! No sólo las carreteras o los puentes salen de la UE”.
-Entonces ¿qué es lo que ha ocurrido? porque es evidente el desapego que hay. No hay más que ver la escasa participación en las elecciones europeas.
“Pues parte de la culpa también la tenemos los políticos. Hemos jugado a que lo bueno es mío, pero lo malo es de los demás. Solo hay que mirar atrás, hace 20 años, para comprobar cómo estábamos entonces y cómo estamos ahora. Europa tiene problemas, si, pero creo que es mejor solucionarlos desde dentro. Lo vamos a ver ahora con el brexit”.
-¿Qué cree que va a ocurrir con este asunto? ¿Cómo percibe que se materializará la salida del Reino Unido?
“Mire, el brexit es malo para el Reino Unido y malo para Europa. Pero es que además yo me pregunto: La democracia está bien, pero los que son elegidos tienen que asumir sus decisiones. Para eso le han votado. Entonces ¿por qué tienen que preguntar? Si la decisión que toma es errónea o no les gusta a los ciudadanos, ya le retirarán la confianza en las siguientes elecciones. Hacer este tipo de consultas por conveniencia para fortalecerse trae consecuencias como la del Reino Unido. El gran problema es cómo se va a producir esa salida porque puede ser un precedente para otros países. Cuando uno está en un club tiene derechos y obligaciones no puede tener solo derechos. Las reglas habrá que cumplirlas. Yo no quiero lo malo del club, pero si lo bueno, y entonces mañana tenemos a Holanda, Italia, y Polonia pidiendo lo mismo”.
“Hay que dejar de mirarnos el ombligo y entrar en pleitos. En Europa: hay dinero para todo buen proyecto”
-¿Apuntalar la salida de Reino Unido es el mayor reto que tiene ahora la Unión Europea?
“Sin duda. Hay que pensar bien qué salida se le da porque tiene que servir de ejemplo al resto de países para que sepan que se está mejor en Europa que fuera de Europa”.
-¿Cómo van las negociaciones para incluir las medidas de salvaguarda del plátano en el acuerdo con Ecuador? ¿No tiene Europa en este sentido una doble moral?
“En este caso hay que trabajar de forma conjunta. Es verdad que las producciones europeas no pueden competir con países como Ecuador con costes de producción más bajos, pero también hay que mejorar y trabajar en la comercialización. Paralelamente hay que negociar esas cláusulas de salvaguarda que, a día de hoy, la Comisión y el Consejo no están dispuestos a aceptar”.
-El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Ricardo Melchior, criticó hace unos días el desequilibrio que existe en el reparto de los fondos Interreg…
“Mire, yo no voy a entrar nunca a discutir ni valorar estos pleitos. Creo que son absurdos. Lo que tengo claro es que en Europa hay dinero para todos los buenos proyectos. Y lo que hay que hacer es dejarnos de mirarnos el ombligo y enviar buenos proyectos, porque no se hace nada si miramos al lado en lugar de al frente. Lo que tiene que hacer el Gobierno es dejar sus problemas internos y mirar mucho más a Europa, porque le iría mucho mejor. Tiene que dejar las polémicas y ponerse a mirar a la UE y en esta vía yo, como he hecho siempre, me ofrezco para ayudarles”.
-¿Es partidario usted de un pacto PP-PSOE?
“Mire, desde Europa uno no concibe que pueda haber un Gobierno que esté permanentemente pelándose entre sí, y menos que en un Consejo de Gobierno se levanten los consejeros. Dicho esto, ¡claro que cabe entendimiento con todos!. En Europa, el PP se entiende perfectamente con el Partido Socialista europeo, y creo que el presidente del partido en Canarias [Asier Antona] lo ha dicho muy bien. Estamos aquí para dar estabilidad. La época en la que el PP no podía pactar con nadie y menos con el PSOE se ha acabado. Hay nuevos tiempos y de lo que se trata es de, si no hay mayoría, de conformar una que sea buena para los intereses de los ciudadanos y ahí siempre va a estar el PP”.
-¿Podría ser el PP alternativa a este Gobierno a la deriva?
“El PP no va a entrar nunca a desestabilizar. Va a esperar a que los otros decidan. Nos gustaría que este Gobierno se recomponga y que empiece a gobernar. Si sucede otra cosa, ahí estaremos. El PP no es un ogro y tenemos un ejemplo aquí mismo en Canarias con el pacto en el Cabildo de La Palma que funcionó perfectamente”.





