La moción de censura del PSOE a Clavijo ya está decidida y tiene fecha

El cambio se extendería al Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna, entre otras instituciones, con el concurso del PP y NC, cuyo diputado Quevedo es determinante en los Presupuestos de Rajoy

El distanciamiento entre la vicepresidenta Patricia Hernández (PSOE) y el presidente Fernando Clavijo es cada vez más evidente y más grande | FOTO: Fran Pallero

Por A. M. S. / Santa Cruz de Tenerife

La moción de censura del PSOE ya tiene fecha y se presentará dentro de los próximos 10 días, pues solo cabe una en cada período de sesiones, y el actual concluye el viernes 23, víspera de Nochebuena. El cambio que se perfila tiene triple calado: regional, insular y municipal. Las censuras (en plural) afectarían, cuando menos, al Gobierno, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna, entre otras instituciones.

El PSOE, decidido a censurar a Fernando Clavijo (CC) y aupar a la presidencia a la vicepresidenta Patricia Hernández, mueve hilos en ese sentido ante Génova, para atraer al PP al cambio que lidera José Miguel Rodríguez Fraga desde que fue elegido al frente de la gestora de su partido. La nueva mayoría del PSOE (15 escaños) y el PP (12) necesita de Nueva Canarias (5), la tercera pata del cambio, cuya participación es decisiva, no solo porque ayuda a sumar la mayoría absoluta necesaria para que prospere la censura (31 votos), sino porque, además, es clave en los acuerdos con el PP nacional.

Se da la circunstancia de que el diputado de Nueva Canarias (NC), Pedro Quevedo, tiene en sus manos la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Rajoy confía en llegar a un acuerdo con el PSOE, como ya ha sucedido con el techo de gasto, pero su plan B pasa por asegurarse las cuentas públicas gracias a Ciudadanos (32 escaños) y PNV (5), con los que el PP (137) suma 174 votos. Hasta ahora, el escaño de CC (Ana Oramas) cotizaba alto, pero desde que Román Rodríguez anunció en DIARIO DE AVISOS que el diputado de NC apoyaría los Presupuestos si el PP no pactaba con CC en las islas, todos los focos apuntan a Pedro Quevedo, que se ha visto con Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro y Fernando Martínez Maíllo. ¿Por qué es clave Quevedo? Con él, Rajoy tendría asegurados 175 votos, la mitad del Congreso, cuyo reglamento establece que, en caso de empate, a la tercera votación, la iniciativa que se debate queda derrotada. Por lo tanto, el PP evitaría las enmiendas a la totalidad de sus Presupuestos, y en la Comisión donde se dilucidan las enmiendas parciales tendría asegurada la victoria con Ciudadanos, el PNV y uno de UPN, que representa a la mitad del Grupo Mixto (19 votos, mayoría absoluta).

El voto de Quevedo tiene doble efecto balsámico a ojos del PP: no solo tranquiliza a Rajoy con los Presupuestos, sino que le permite congraciarse con el PSOE, dado que está condicionado a que el PP apoye el cambio de Gobierno en Canarias que promueve el PSOE con el aval de NC, “por razones excepcionales”.

Como queda dicho, caminan en paralelo sendas censuras en el Cabildo de Tenerife (ver entrevista adjunta con el presidente insular del PP, Manuel Domínguez) y el Ayuntamiento de La Laguna. Otras instituciones están en la quiniela. El cambio de mapa político se iniciaría, según los planes, antes de final de mes.

Susana Díaz y Martínez Maíllo, llamados a ser secretarios generales del PSOE y el PP, respectivamente, están al corriente de las negociaciones al más alto nivel. Rodríguez Fraga viajó a Sevilla esta semana en el puente de la Constitución y ultimó detalles de una operación política que, por razones obvias, viaja en el AVE Sevilla-Madrid. La presidenta socialista andaluza Susana Díaz, que visitó Bruselas y prepara su desembarco en Ferraz, respalda desde hace meses el ascenso de Patricia Hernández a la presidencia del Gobierno de Canarias. Ya en octubre fue congelada, a última hora, una moción de censura, activada cuando arreciaron los ataques de Clavijo al PSOE, con las acusaciones al consejero socialista de Sanidad, Jesús Morera, y el asalto de CC (con PP y Ciudadanos) a la alcaldía de Granadilla, feudo de Jaime González Cejas (PSOE). Ahora cobra cuerpo de nuevo, ante la crisis matrimonial del pacto ahondada el 28 de noviembre al aprobar CC el polémico reparto del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan) sin la anuencia de los consejeros socialistas, que abandonaron la reunión presidida por Clavijo.

“El pacto está roto”, confirmó ayer un alto dirigente del PSOE, que está al tanto del cronograma del cambio. La relación entre los socios se quebró este viernes, al tumbar los socialistas en el Parlamento el citado reparto del Fdcan que Clavijo había sacado adelante en el Consejo de Gobierno sin el concurso del PSOE. En el acaloramiento de esta guerra política, la decisión fue calificada por el vicesecretario general de CC en Tenerife, Francisco Linares, como un “golpe de Estado del Parlamento” (sic) al plan estrella del presidente (hoy Linares matiza sus palabras desafortunadas). Mañana, en la comisión de Cabildos de la Cámara no se descarta que se reabra este debate, y el jueves, en la Comisión de Hacienda, los nacionalistas defenderán un voto particular para intentar revertir la votación de la ponencia del pasado viernes. Si el bloque del PSOE-PP-Podemos-Nueva Canarias (NC) que rechazó el Fdcan de Clavijo se mantiene unido y la Ley de Presupuestos no se cambia al ser votada el 21, Clavijo se vería abocado a cesar a los cuatro miembros del PSOE en el Gobierno.

Los socios compartirán todavía algunas acciones. José Miguel Ruano (CC) e Iñaki Lavandera (PSOE) abogarán el martes 13 en el Congreso por la toma en consideración de la reforma del Estatuto. El lunes celebrarán quizá su último Consejo de Gobierno. CC reúne a su permanente mañana, y el sábado a su comisión ejecutiva nacional. Antes de que expire el año, se descorchará la botella y se liberará toda la tensión contenida durante los últimos meses, en un chorro a presión.