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Turoperadores europeos “avisan” de la falta de camas turísticas en la Isla

Puntualmente se vienen produciendo bloqueos por la falta de alojamiento, algo que solo se corregiría con la creación de nuevas plazas turísticas que están paralizadas hasta que termine el engorroso trámite de la modificación del planeamiento

Las camas turísticas en la Isla, unas 12.500 según los datos oficiales y entre las que se cuentan unas 3.500 en situación de alegalidad, no pueden dar una cobertura estable a la demanda de la turoperación europea.

Así lo han trasladado al menos en tres ocasiones distintas a interlocutores del área de Turismo del Cabildo, mayoristas de viaje que operan con La Palma y que han puesto sobre la mesa el bloqueo que puntualmente se viene produciendo por la falta de alojamientos frente a la llegada de vuelos, situación que se reeditará durante estas fiestas navideñas, así como en los días previos y posteriores a la celebración de Los Indianos y en puentes festivos como el de Semana Santa.

Imagen de llegada de turistas franceses al aeropuerto palmero. | DA
Imagen de llegada de turistas franceses al aeropuerto palmero. | DA

El “turismo prestado” del que goza La Palma, resultado de la crisis de seguridad en destinos tradicionales del Mediterráneo afectados por la inestabilidad política y el impacto del terrorismo, no encuentra un encaje estable en la Isla, que desde la aprobación de su Plan Insular de Ordenación (PIOLP), en abril de 2011, no ha logrado crecer gradualmente en su oferta de plazas turísticas, cuyo techo se colocaba en 25.000 camas de las que la Isla se encuentra al 50% sin posibilidades de crecimiento, en tanto no se dé por terminada la engorrosa tramitación administrativa de su documento de ordenación.

LA MASA CRÍTICA DE LA OFERTA

La propuesta estratégica para corregir la situación, en el marco de un proceso burocrático que no terminará hasta dentro de unos dos años, tal y como reconoce el propio documento, presenta “un escenario sumamente complejo y limitativo para la implantación de establecimientos turísticos alojativos en condiciones favorables y con la necesaria seguridad jurídica, además condicionada a su incorporación por los planeamientos urbanísticos”. Incluso la estrategia del Cabildo, defendida en el Parlamento, reconoce que “La Palma presenta un problema estructural de insuficiente masa crítica poblacional y de turistas, tanto en el parque de establecimientos alojativos turísticos de calidad, como en el número de plazas ofertadas, lo que impide alcanzar el umbral que sostenga una mínima economía de escala”.

La Isla, a través del área de Turismo, está tratando de aprovechar el tirón en la demanda de la turoperación, que tiene que “recolocar” a los millones de turistas europeos que no viajarán, por inseguridad, a países como Túnez, Egipto o Turquía. Si bien ahora la Isla puede ver llenos los hoteles, que por primera vez desde 2007 disfrutan de un “lleno global” después de años de muy mediocres índices de ocupación anual (incluso por debajo del 50%), la situación se torna ahora totalmente distinta.

Más allá del hecho irrefutable de que hay fechas en las que se produce ese colapso entre llegadas y alojamientos, al sector le preocupa la incapacidad, por imperativo legal en materia de planeamiento, de recibir inversión para la construcción de  alojamientos turísticos que puedan colocar a la Isla en una situación de crecimiento económico. Sería, recuerdan desde el sector turístico, el momento de consolidar la recepción de mayor número de turistas, para posibilitar un crecimiento de la oferta de empleos en Servicios como motor de tracción, en un territorio que continúan con una tasa de paro del 26%.

DESARROLLO EQUIVOCADO

No lo dice el sector turístico, sino los expertos en planeamiento: “La oferta turística de La Palma en el año 2015, tanto la regularizada como la no regularizada, se sitúa en torno a las 12.500 plazas alojativas respecto a una población de 83.456 habitantes de derecho (aunque con una población de hecho notablemente inferior y muy envejecida), con un peso mínimo en la economía palmera, sobre una superficie total de 706 kilómetros cuadrados”.

Los datos contrastan con la vecina isla de Madeira, cuya oferta turística se encuentra en torno a 35.000 plazas alojativas, mayoritariamente hoteleras, respecto a una población de 267.000 habitantes, de los que tan solo un 1% se dedica al sector primario, el 23,50% al sector secundario y el 75,50% al sector turístico y de servicios -como corresponde a la decisión de entender estratégica esta actividad desde hace más de 40 años-, sobre una superficie de 801 kilómetros cuadrados”.

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