
La sucesión de acontecimientos en la política de las Islas no da tregua desde hace algunas semanas. La delicada situación del pacto de Gobierno entre Coalición Canaria y el Partido Socialista y las consecuencias de una posible ruptura se ha convertido en la información que marca el paso de la actualidad en la recta final de año. En la antesala del sorteo de Navidad y de los turrones, esta semana será de vértigo: un consejo de Gobierno para el nuevo Fdcan, reuniones de los partidos y el debate presupuestario. En la antesala del día D, el presidente de Nueva Canarias, Román Rodríguez, analiza lo que está pasando en el escenario de la política regional.
-Usted, que es un político bregado en mil batallas y que ocupó la presidencia del Gobierno durante una legislatura, ¿cómo definiría el actual momento que vive la política en Canarias?
“Canarias, a la deriva. Más divididos que nunca, hemos vuelto a los reinos de taifas y a abandonar el proyecto común que hemos construido durante 35 años todos, con aciertos y con errores, desde Jerónimo Saavedra a Manuel Hermoso, desde Adán Martín a Paulino Rivero, y yo, modestamente, en medio de ese proceso. Todo eso está hoy en entredicho por un presidente irresponsable, que divide y utiliza los recursos del poder para ganar adhesiones”.
-Entramos en una semana decisiva con un pacto que pende de un hilo. Mañana se reúne el Consejo de Gobierno y el martes se votan los presupuestos en el Parlamento. ¿Qué cree que va a pasar en las próximas 48 horas?
“El Gobierno está absolutamente roto. El programa previsto por CC es sacar al PSOE y meter al PP. De facto, el PSOE ya está fuera y el PP, dentro. El PP dio una pirueta y pasó de una posición a la contraria en 48 horas con el Fondo de Desarrollo para Canarias (Fdcan). Y no ha sido por responsabilidad sino por oportunismo político. Ese camino le va a costar un disgusto a Asier Antona. A peor la mejoría, como dice una expresión popular canaria”.
-Pero la posición de la dirección nacional del PP es la de mantener la equidistancia entre CC y PSOE…
“Por eso no entran y hablan de un apoyo desde fuera hasta que se aclare el panorama político español. Hay un proceso de entendimiento entre PSOE y PP en Madrid en impuestos, en el salario mínimo, en el déficit… Esto es lo que impide que entre Asier Antona al Gobierno. Por eso recurre al argumento de la responsabilidad para salvar a Clavijo, para que se mantenga la derecha en el poder y para que desde que se pueda, entrar. Ahora Génova no quiere problemas con el PSOE”.
-En CC se da por hecho que los cuatro consejeros del PSOE serán cesados entre el lunes y el miércoles. ¿Lo ve también así?
“Yo creo que serán cesados después de la aprobación de la ley de Presupuestos”.
-O sea, que el panorama que usted vislumbra es un gobierno en minoría de CC, con apoyo puntual externo del PP en los próximos meses. Una situación para la que su partido, Nueva Canarias, demanda una moción de confianza. ¿Por qué?
“Nueva Canarias lo exige. Clavijo debe ir al Parlamento, explicar que el programa que tenía con el Partido Socialista ya no vale porque se ha roto y decir con qué apoyos cuenta ahora. Eso es lo democrático y debe ser la forma de actuar de un presidente con valentía. Si no es así, el desgobierno será absoluto. La moción de confianza debe servir, además, para retratar al PP, para que no juegue con la gente y para que deje de generar, con su actitud, más inestabilidad”.
-Precisamente esta semana se vio en Madrid con los dirigentes nacionales del PP, Fernando Martínez Maíllo, y del PSOE, Mario Jiménez. En el encuentro con el vicesecretario general de Organización de los populares también estaba el presidente regional del PP, Asier Antona. ¿Qué detectó en esa reunión?
“Asier fue muy crítico con Coalición Canaria, pero muy crítico, lo que pone en evidencia que tiene varias caras. Defendió que la crisis política era tan importante que se podía justificar un pacto PP-PSOE como él hizo en La Palma y que trajo como consecuencia un crecimiento del PP, del PSOE y un debilitamiento de CC. Yo me pregunto: ¿cómo se come eso con salvar después a Clavijo con el lamentable espectáculo divisionista que está promoviendo y con la vuelta al insularismo más rancio? No podemos permitirle a Asier que diga una cosa y la contraria, y encima queda como buen chico. Si quiere un gobierno de derechas con el insularismo más rancio, que entre, que se pringue”.
-¿Sigue vigente la posibilidad de una moción de censura en el Parlamento?
“El Parlamento es el último responsable de lo que pase con el Gobierno, no los cabildos ni los ayuntamientos ni tampoco los medios de comunicación. Es el órgano que representa a todos los canarios. Si Nueva Canarias tuviera fuerza, censuraríamos a este Gobierno, lo sustituiríamos por otro que defendiera el interés general y que ponga a las personas y los servicios públicos delante de las aceras y rotondas. Nos gustaría trasladar al Parlamento lo que hemos hecho en Gran Canaria: generar mayorías entre fuerzas progresistas. Si alguien toma la iniciativa, nosotros la analizaremos. ¿Qué pondríamos por delante? La unidad de Canarias, hoy quebrada porque Clavijo la ha dinamitado en solo un año y medio. Es lo peor que he conocido. El de la mochilita y el buen rollito ha quedado en evidencia”.
-Los desencuentros entre los socios han ido a más, a partir de la moción de censura de Granadilla, presentada por CC, PP y C’s contra el alcalde González Cejas, del PSOE. Desde ahí se ha desencadenado una escalada de tensión imparable. ¿Por qué se ha llegado a este punto?
“Mire, el Gobierno lo conforma la primera fuerza política en votos (PSOE) y la tercera (CC), y la presidencia la ocupa la tercera. No es un asunto menor. CC incumplió desde el primer minuto en Santa Cruz, en el Puerto de la Cruz, en Arico… Después en Granadilla, en una operación montada por Carlos Alonso, Clavijo y Rosa Dávila. A los pocos meses de tomar posesión la consejera de Obras Públicas, el presidente del Cabildo, que es el jefe ideológico de la nueva ATI, culpó a Ornella Chacón (PSOE) de los problemas históricos de movilidad de la Isla. Después se metió con la vicepresidenta a cuenta de los centros sociosanitarios y los programas de empleo; luego, las críticas de Clavijo a su consejero de Sanidad, una polémica intolerable que obligó a suspender intervenciones quirúrgicas. Más tarde llegó el cierre presupuestario de la Consejería de Hacienda, en manos de CC, para dominar e imponer a su socio. Una desconexión absoluta entre los dos sectores del Gobierno un día sí y otro también”.
-Y después vendrá la Ley del Suelo…
“Una ley pactada e incumplida. Los socialistas conocieron el texto cuatro días antes en un power point. No participaron en la elaboración. Ahí debieron dar un golpe sobre la mesa porque la Ley del Suelo es fundamental”.
-En cambio, sí se levantaron del Consejo de Gobierno por el reparto del Fondo de Desarrollo para Canarias (Fdcan). ¿Le ha faltado coraje al PSOE en esta crisis de gobierno a la hora de tomar decisiones más contundentes?
“El Partido Socialista está, en este momento en una situación compleja que afecta a su dirección. Yo, desde luego, no hubiera permitido que se llegara a este punto. A mí no me dice el presidente, despectivamente, delante de 150 empresarios cuando le preguntan por los problemas en las relaciones, que él no habla con medianeros. Es imposible hacer más daño, despreciar más desde quien ocupa la presidencia siendo la tercera fuerza política. ¡Y se lo dice al primer partido en votos!. Ese es Clavijo en estado puro. Tampoco hubiera permitido que se cedieran las competencias autonómicas a nadie. El problema es que tenemos un presidente divisionista, insisto, y secuestrado por Carlos Alonso. Ya es hora de decir que el jefe de Clavijo es Alonso, que es pleitista, insularista y conservador, y que ha dirigido, en gran medida, todos estos conflictos. Es el mismo que pronunció en público la frase: “en política no se dejan prisioneros”, refiriéndose a Paulino Rivero. Le aseguro que es lo más duro que he escuchado en 40 años en la política canaria”.

-Este lunes la atención volverá a centrarse en el reparto del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan), el último gran desencuentro entre CC y PSOE. Una cita en la que se analizará la nueva propuesta de reparto por el PP. ¿Qué espera que plantee el presidente?
“Lo del Fdcan es un paripé, con todas las letras. Con la propuesta de Antona, las islas y los municipios van a recibir lo mismo que tenían contemplado con el criterio de la triple paridad. Eso está hecho deprisa y corriendo. El PSOE debería levantarse el lunes, de nuevo, del Consejo de Gobierno porque este Fdcan es peor que el anterior. Creo que habrá otra bronca. El final de la película es el mismo y se ha hecho para confundir a la opinión pública. Lo saben Casimiro Curbelo, el alcalde de San Mateo y los presidentes de los cabildos”.
-Al principio se hablaba de utilizar esos fondos para servicios fundamentales, dinamizar la economía y generar empleo. ¿Por qué se ha desviado ese objetivo?
“En enero, Fernando Clavijo, en una visita a San Mateo (Gran Canaria) le prometió 7 millones para un aparcamiento en el centro del pueblo antes del decreto regulador del Fdcan y de la convocatoria. Resultado de la convocatoria: 7 millones para San Mateo. Cuando tú sabes el resultado de un concurso antes de que se produzca, se llama amaño, igual que cuando sabes el resultado de un partido de fútbol antes de que se juegue, se llama tongo. A Clavijo le interesa San Mateo porque gobierna un alcalde independiente y CC está muerta en Gran Canaria. En Mogán ha ocurrido lo mismo. Este es el Fdcan de Clavijo para comprar voluntades”.
-Y si los consejeros del PSOE se levantan de la mesa otra vez, ¿qué decisión deberían adoptar, a su juicio, 24 horas después, en la votación de los presupuestos?
“Ese es el dilema que tienen que resolver”.
-¿Descarta ver a Coalición Canaria en la oposición?
“No, no. Ver a ATI en la oposición sería un avance democrático. Sería una oportunidad para la unidad y a la defensa de los intereses generales, a tener una Canarias unida y fuerte para abordar los retos”.
-¿Entonces, cree que podría prosperar una moción de censura contra Clavijo?
“Nosotros hablaremos cuando se den hipótesis reales, porque si alimentamos eso, se puede utilizar para que alguien como Asier Antona, se haga fuerte con las carantoñas del PSOE y de CC. Las mociones no se anuncian, se presentan. Nueva Canarias no entrará en ninguna hipótesis hasta que no se dé, porque sé que los que participan de ella la utilizan para su propia estrategia. Nosotros defendemos un gobierno alternativo, progresista y apostaremos siempre por esa idea, pero nos falta fuerza en el Parlamento. Cualquier otra hipótesis que no sea la nuestra, la tienen que promover otros. Pero sí le digo que viendo lo que hay ahora, es imposible empeorar lo que tenemos. Cualquier Gobierno que venga será mejor que el de Clavijo. A buen entendedor, pocas palabras bastan”.
-Dirigentes del PSOE se muestran partidarios por “talar el árbol desde abajo” en alusión a instituciones importantes de Tenerife. ¿Cree que lo consumarán?
“Este Gobierno en minoría, sin programa conocido y sin apoyos explícitos va a generar efectos colaterales muy importantes. Va a haber censuras diversas y mucha inestabilidad en el PSOE, en CC y bastante en el PP por la crisis provocada por Alonso y ejecutada por Clavijo. Y si no, al tiempo”.
-¿Las primeras mociones de censuras apuntarían, como se ha comentado, al Ayuntamiento de La Laguna y al Cabildo tinerfeño?
“En el caso del Cabildo sí y en La Laguna hay muchas posibilidades. Lo que más unifica a los socialistas en estos momentos en Tenerife, que es donde más fuertes son ellos, es censurar a Carlos Alonso. Tiene a los socialistas tinerfeños indignados”.
-El voto de Pedro Quevedo es suficiente para aprobar los presupuestos estatales si hay un triple empate. ¿Cree que podría llegarse a ese extremo que convertiría a Nueva Canarias en imprescindible?
“Hemos dicho que una cosa es la investidura, que estuvimos en contra con argumentos claros, y otra la legislatura. Hemos votado a favor de medidas como el incremento de los impuestos, la subida del salario mínimo y la eliminación de las deducciones a las grandes empresas. Nosotros no estaremos en un sí incondicional, como hace Coalición Canaria, pero tampoco en un no”.
-Con el escenario que nos ha dibujado en esta entrevista, con un posible Gobierno en minoría y apoyo externo puntual del PP ¿cómo repercutiría en el protagonismo de CC en Madrid?
“Perdería fuerza porque a la hora de exigir cosas en Madrid, no debe olvidar que depende del Partido Popular aquí. ¿Qué va a hacer Fernando Clavijo si pide una cosa y no se la aceptan? Pues callarse, porque su gobierno está sostenido por el PP. Y también sabe que nosotros tenemos un escaño”.
-Se le ha visto últimamente en algunos encuentros públicos con Paulino Rivero. ¿Se cuece algo detrás del decorado nacionalista?
“Yo con Paulino he tenido coincidencias y confrontaciones, pero siempre una excelente relación personal. Tiene a Canarias en la cabeza, cree en el interés general, no se pliega ante los poderes fácticos y defiende los servicios públicos. El Paulino de ahora no tiene nada que ver con el de hace 15 o 20 años. Hemos tenido tres conversaciones en tres actos en los que participamos. Hemos quedado para vernos pronto y hablar tranquilamente”.
“Convicción, dignidad y estado de ánimo”
A sus 60 años, Román Rodríguez se mantiene en primera línea política tras superar diferentes etapas, algunas de ellas críticas, como cuando rompió, en 2004, con Coalición Canaria y decidió crear un nuevo partido, Nueva Canarias, que tres años después se quedó a las puertas del Parlamento al no conseguir el 6% mínimo de los votos regionales. Hoy, las cosas han cambiado: aquellos 50.000 votos que obtuvo su formación política casi se han duplicado en la última consulta electoral, lo que le ha permitido formar grupo parlamentario con cinco diputados. También cuenta con un escaño, el de Pedro Quevedo, en el Congreso, que se considera clave, por cuanto podría decantar la balanza en un pacto entre PP, Ciudadanos, PNV, CC y NC. Rodríguez, que fue presidente del Gobierno de Canarias entre 1999 y 2003, sueña hoy con un Ejecutivo progresista en el Archipiélago, un objetivo que se puede alcanzar con “convicción, dignidad y estado de ánimo”, su receta para avanzar en política.




