
La celeridad y la responsabilidad con la que se actuó la semana pasada en el desprendimiento de un talud en la Carretera General, en Santa Úrsula, deberían quedar registradas en las agendas de las diferentes administraciones públicas y de las fuerzas de seguridad, desde la Policía Local, hasta la Guardia Civil, los bomberos y Protección Civil.
Una semana después del derrumbe producido en la Carretera General (TF-217) de Santa Úrsula, en el que no hubo que lamentar víctimas aunque dejó a muchos vecinos en vilo y dos coches totalmente aplastados, los técnicos del Cabildo de Tenerife descartan daños estructurales en el talud que se encuentra a la entrada de Tosca Barrios que puedan volver a originar un desprendimiento importante.
Así lo confirma a este periódico la directora insular de Carreteras, Ofelia Manjón, quien la noche del jueves estuvo en el lugar del suceso desde primeras horas. Tras las tareas de limpieza realizadas en la zona y el rescate de los vehículos entre las rocas de enormes toneladas, el sábado los técnicos insulares desbrozaron la parte de arriba del terreno y quitaron la maleza para verificar si la ladera estaba dañada “más allá de lo que se veía a simple vista”, explica Manjón. “No se pudo comprobar ningún daño que pudiera ser causa de un futuro desprendimiento o de futuros problemas. Una vez evaluado, se limpió, se retiraron las vallas y se habilitó el paso para Tosca Barrios”, precisa.
“Riesgo cero no existe nunca porque estamos en una isla volcánica y nuestra orografía es como es, pero sí se descarta que se vuelva a producir un desprendimiento importante como el del otro día”
Los vecinos alertaron de fisuras pero Manjón aclara que no son estructurales y por lo tanto, no hay riesgo de que se vuelva a producir de forma inminente un desprendimiento de la magnitud del otro día.”Aunque riesgo cero no existe nunca porque estamos en una isla volcánica y nuestra orografía es como es”, puntualiza la directora insular.
Propiedad del suelo
No obstante, se evalúa si es necesario realizar un tratamiento preventivo en el talud. Para ello, y de forma paralela, el Cabildo investiga de quién es la propiedad de ese suelo a fin de establecer cuáles son los próximos pasos a seguir. Este expediente administrativo servirá para ver la evolución del solar y si ha habido alguna otra causa en el derrumbe además del propio material que es volcánico.”Pero eso ya es otro tema, lo más importante era tener la seguridad de que no había más riesgos”, sostiene Manjón.
Una vez dado estos pasos, indicó el alcalde, Juan Acosta, el pasado viernes, el Ayuntamiento deberá ponerse en contacto con las compañías aseguradoras de los coches dañados para saber qué es lo que hay que hacer y si el Consistorio tiene o no algún tipo de responsabilidad sobre los mismos.
Lo sucedido el jueves 1 de diciembre en la Carretera General de Santa Úrsula fue un verdadero milagro al no tener que lamentar víctimas humanas, ya que es una vía por la que circulan a diario entre 12.000 y 17.000 vehículos. Además, en el lugar exacto donde se produjo el derrumbe se detiene la guagua escolar y es un punto de encuentro para los vecinos del municipio, muchos de los cuales aseguraban que la hora en la que se originó fue un factor determinante para evitar que ocurriera una desgracia.




