Jay y sus amigos se fueron de vacaciones a México. Sol, chicas guapas y muchas ganas de pasarlo bien, pensaron los jóvenes antes de coger el avión. Una vez allí, la fiesta comenzó como cualquier noche pero terminó 72 horas después. Fue en ese tiempo cuando Jay se tatuó los párpados pero ni lo recordaba a la mañana siguiente.
Cuando el joven se despertó escuchó las risas de sus compañeros de viaje quienes le explicaron la historia, según cuenta mirror.co.uk. Al enterarse, Jay se fue directo a un lugar dedicado a eliminar los tatuajes con láser pero para su desgracia para él, lo ocurrido no solo sirvió para que sus amigos se echaran unas risas sino que el personal de la empresa que trataba de solucionar su problema decidió compartir la historia con todos los detalles en las redes sociales.




