
Santiago Negrín negó este lunes que los nombramientos de los cargos directivos de RTVC se hagan “a dedo”, pero, en cualquier caso, justificó el procedimiento en que los “amiguetes del Gobierno” son “buenos profesionales”. De esta manera reaccionó el presidente del Consejo Rector de la corporación pública a las dudas jurídicas expuestas por los grupos Socialista, de Podemos y de Nueva Canarias en la comisión parlamentaria de control a instancias de NC. Durante la exposición de motivos, Román Rodríguez atribuyó los relevos acometidos en octubre de 2016 a “un pacto de Fernando Clavijo con el PP, del que no se informó al PSOE, socio entonces del Ejecutivo”. El portavoz de Nueva Canarias fue tajante al sentenciar que “el Gobierno está detrás” y, después de las explicaciones de Negrín, denunció que RTVC es una finca particular administrada por un “comisario político”, el viceconsejero de Comunicación, José Luis Méndez. Rodríguez se apoyó en la la ley vigente, aprobada en diciembre de 2014 con los votos a favor de CC, PSOE y grupo Mixto (NC-PIL), y el rechazo del PP.
“Esta televisión es tanto o más partidista y gubernamental que la anterior”, espetó Román Rodríguez. No fue el único que apremió la creación del Consejo Asesor y el de Informativo. Tampoco quedó solo al valorar que la Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias (UPCC) haya impugnado por la vía contencioso administrativa la recomposición de la estructura de mando.
Como si estuviera ante un tribunal -Rodríguez mencionó la bicha de la “judicialización”-, Negrín marcó distancias con el equipo de Guillermo García,en la etapa de Paulino Rivero. “Lo perdido en nueve meses no se recupera en uno”, alegó. “Estamos en la fase de relanzar la imagen y la audiencia se está recuperando”. No convenció a su interlocutor. “Esto es una vergüenza”, sentenció el diputado de Nueva Canarias.
Mientras la socialista Dolores Corujo (PSOE) y el podemita Paco Déniz secundaron el alegato de NC, Luz Reverón (PP) y Melodie Mendoza (ASG) le concedieron un margen de confianza a la espera de conocer cómo evolucionan los acontecimientos. Por el grupo Nacionalista (CC-PNC), Guadalupe González Taño reivindicó la “capacidad de autoorganización del Consejo Rector, que está en la esencia de Radiotelevisión Canaria”, y rescató a Santiago Negrín.
La controversia continuó en la comparecencia solicitada por González Taño en relación a la parrilla. Cuando Santiago Negrín hablaba del programa Haciendo amigos, sonó su teléfono móvil y Román Rodríguez se regocijó. Este puso el foco en lo que calificó de “trato amable” a Fernando Clavijo y “acorralamiento” a los que no son de su cuerda. “El otro día estuve ahí y casi no me avisaron”, resopló. “No entré hasta las once menos cuarto”. Se consideró víctima de una encerrona e insinuó que, en vez de una entrevista, lo sometieron a un interrogatorio: “Las preguntas del público no son espontáneas, están preparadas”.
Negrín presumió de los datos de audiencia, a pesar del “bajo coste”. Al respecto, invitó a Rodríguez a ver la tele “juntitos” y, de paso, pidió que las “guerras políticas” se libren en “otros campos de batalla”. Déniz le dijo que “no por estar encendida se ve”.





