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Solo 10 bomberos profesionales para 400.000 personas

El déficit de efectivos convierte al Sur en zona de alto riesgo para responder a una emergencia; los equipos no llegarían antes de 15 minutos, cinco más de los aconsejables, a los grandes núcleos turísticos o a los cascos históricos; el Valle de Güímar, el otro gran ‘punto negro’
Los refuerzos ante un suceso grave tardarían una hora en llegar desde Santa Cruz. DA

La huelga de los bomberos de Tenerife que comenzó el pasado lunes ha puesto el foco sobre la precariedad de medios e instalaciones en la comarca sur, una situación que reconoce el propio Cabildo, que en el Marco Estratégico de Desarrollo Insular (MEDI) prioriza la construcción de dos parques profesionales en esta zona de la Isla, aunque no entrarían en servicio antes de 2021, atendiendo al plan de inversiones anuales del documento. La protesta de los bomberos, respaldada por la totalidad de la plantilla, 190 efectivos, aunque su efecto no se deja sentir al decretarse unos servicios mínimos del 100% de los profesionales, se produce después de que la Institución insular anunciara que destinará 1,2 millones en los presupuestos de 2017 para un parque de voluntarios en La Laguna “absolutamente innecesario”, asegura el colectivo en huelga, que advierte de que en el Sur la situación es “insostenible”.

El Consorcio de Bomberos de Tenerife, ente público en el que participan la casi totalidad de los municipios de la Isla y cuya financiación se la reparten el Cabildo (un 40%) y el resto (60%) los ayuntamientos en función de su población, dispone de cinco parques profesionales: dos en el área metropolitana (Santa Cruz y La Laguna), otros dos en el Norte (La Orotava e Icod de Los Vinos) y solo uno en el Sur (San Miguel de Abona). Además coordina ocho parques de voluntarios: La Laguna, Tegueste, Garachico, Güímar, Granadilla, Adeje, Guía de Isora y Santiago del Teide.

Si la situación en la Isla ya arroja un déficit respecto a otros territorios (Tenerife cuenta con un bombero por cada 5.000 habitantes, lejos de la media nacional, que es de uno por cada 2.000), el caso del Sur es preocupante, sobre todo si tenemos en cuenta el espectacular crecimiento de población que se ha producido en la comarca en los últimos años (hoy residen más de 300.000 habitantes) y el número de turistas que llegan cada año (cinco millones en 2016).

Estas cifras revelan que la realidad ha superado, con creces, la previsión: solo hay un parque profesional desde Candelaria a Santiago del Teide con apenas 10 bomberos por turno diario. Además del factor poblacional hay que añadir la presencia de servicios e infraestructuras básicas en esta zona (aeropuerto, puertos, hospital, colegios, naves industriales, etcétera). Si se produjera un incendio en un hotel en Costa Adeje o Los Cristianos, por citar las dos localidades que reciben la mayor parte de turistas, los efectivos profesionales no llegarían antes de 15 minutos desde Las Chafiras (San Miguel), tiempo que supera en cinco minutos el plazo considerado límite para dar respuesta a una emergencia grave. En esa misma situación se encuentran los cascos de Adeje, Arona, Granadilla y Vilaflor. Pero, además, si hubiera que atender dos sucesos simultáneos o bien la magnitud de la incidencia obligara a pedir refuerzos, estos no llegarían antes de una hora, ya que habría que reclamarlos a Santa Cruz.
En una situación no menos delicada se encuentran el Valle de Güímar, Fasnia y Arico, donde el tiempo de llegada de los bomberos de la capital se retrasaría hasta los 20 minutos. Tampoco la cobertura es la mejor para Tabaiba y Radazul, en la costa de El Rosario, donde se estima una respuesta no inferior al cuarto de hora.

Así consta en el mapa del Cabildo que analiza el área de influencia de los parques de bomberos de Tenerife sobre la población y en el que, además de focalizar los principales núcleos habitados, se advierte sobre la necesidad de mejorar la capacidad de respuesta en dos de los grandes polígonos industriales del Sur, que representan importantes polos de riesgo: Granadilla y Güímar. El tercero, Las Chafiras, se considera cubierto por la cercanía del parque de San Miguel, como se ha demostrado cada vez que han tenido que hacer frente a una emergencia en este lugar, la última el pasado verano.

Consciente de esta situación y con el objetivo de agilizar la movilización de recursos para responder en tiempo y forma a cualquier incidencia de gravedad, priorizando las grandes poblaciones, los planes del Cabildo contemplan la construcción de dos parques profesionales en el Sur, los únicos previstos en la Isla en los próximos cinco años. Su emplazamiento exacto está aún por determinar, aunque hay puestas dos cruces sobre el mapa de la comarca: el Valle de Güímar (Candelaria parece hoy el municipio mejor situado) y la zona fronteriza entre Arona y Adeje. De esta manera, las mayores concentraciones de población del Sur quedarían dentro de los 10 minutos de respuesta en caso de que se produjera un suceso de gravedad. Además, habría una primera línea de refuerzos más próxima que el parque de Santa Cruz. En los últimos días, tanto la alcaldesa de Güímar como el alcalde de Arona se han apresurado a ofrecer suelo en sus municipios. Ambas instalaciones, que aparecen incluidas en el programa Tenerife Resiliente, no serían inmediatas, atendiendo al plan financiero dividido por anualidades entre 2017 y 2021. El coste previsto de los dos parques es de 2.759.688 euros distribuidos de la siguiente forma: 366.240 (2017), 358.082 (2018), 606.266 2019), 589.682 (2020) y 839.418 (2021).

La escasez de medios humanos y materiales en la comarca sur realza la labor que realizan los bomberos voluntarios de Güímar, Granadilla, Adeje, Guía de Isora y Santiago del Teide, cuyo papel resulta fundamental -así lo valoran ayuntamientos y ciudadanos- para atajar a tiempo cualquier incidencia que requiera sus servicios.

Una comisión decidirá dónde se ubicarán los nuevos parques

Los planes del Cabildo pasan por crear una comisión de seguimiento en la que estuvieran representados el Consorcio de Bomberos y las administraciones implicadas. A ellos corresponderá tomar la decisión de elegir los terrenos aptos para ubicar los nuevos parques, que deberán tener acceso directo a la autopista TF-1. Tras el estudio de la cesión del suelo, se procederá a la redacción de los proyectos técnicos para su construcción. Lo siguiente será los primeros movimientos de tierra.

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