
Por D.N.M.
El sexto congreso del PP de Canarias se celebrará en los días fuertes de las Fallas de Valencia. No es de extrañar que la competición para la presidencia regional del partido sea de traca. Tras la retirada de Juan José Cardona y Enrique Hernández Bento, ya solo quedan Asier Antona y Cristina Tavío. La vicesecretaria general y a la sazón vicepresidenta del Parlamento prendió la mecha antes de que el presidente oficializara su candidatura, que hizo tras la cita nacional en Madrid, de la que Mariano Rajoy salió reforzado y se cree que también los dirigentes autonómicos que aspiran a revalidar el cargo. Sin embargo, Tavío no se da por vencida ni por convencida. Se postula como la alternativa a los “liderazgos personalistas”, de ahí que se muestre propensa a las propuestas atrevidas, “no aventuristas”. Su afán por distinguirse del adversario la ha llevado a desmarcarse de la equidistancia que se le atribuye a Antona en su relación con el Gobierno regional.
En esa estrategia, Cristina Tavío sugiere que se materialice una moción de censura contra Fernando Clavijo para desbloquear los Presupuestos Generales del Estado. “Hasta en Coalición Canaria se entendería con tal de evitar unas nuevas elecciones generales este año”, declara la candidata en una entrevista con Salvador Lachica para el periódico digital Canarias Ahora. No obstante, recurre a la prudencia ante la pregunta de si prefiere cogobernar con el PSOE o con CC: “Creo que hay que tener la sensibilidad suficiente para mantener al mismo tiempo el diálogo que en Canarias están ofreciendo el PSOE, Podemos y NC, pero también ese diálogo sincero hay que mantenerlo con CC”. De inmediato, recalca que, “si la única vía para que el PSOE a nivel nacional apoye los Presupuestos del Estado y la nueva financiación es que en las Islas haya una moción de censura, pues habría que hacerlo, poniéndose de acuerdo en un programa”.
Cristina Tavío fundamenta su argumentación en que “se necesita un PSOE fuerte en España que sea capaz de evitar una nuevas elecciones este año, y Canarias se juega mucho en esas circunstancias”. Desde esa perspectiva, admite la hipótesis de la moción de censura para “favorecer un escenario de confluencia nacional entre los dos grandes partidos”. En coherencia con ese pensamiento, pretende reunir, si sale elegida, a los siete presidentes insulares y “adoptar la decisión que más interesa a la ciudadanía canaria”: “Extender la consolidación del diálogo a nivel nacional o continuar con una Coalición débil y en declive hasta 2019 con miras a las elecciones autonómicas”.
Asier Antona no ha rechazado esa opción, pero tampoco la airea: “Apoyaremos la censura a Clavijo si el Gobierno lo preside el PP”, manifestó en enero. “No pueden ser la solución quienes han sido los protagonistas de esta crisis”, ha insistido desde que Clavijo expulsó a los cuatro consejeros socialistas por “deslealtad” después de pegarles patadas en las canillas para que se largaran. “Quienes hablan de moción de censura lo que deberían hacer es presentarla”, reitera. “Entonces, el Partido Popular lo estudiará”. Es todo lo que los medios de comunicación le han sacado, más allá de lo que opina sobre un Ejecutivo en minoría y “claramente precario”.
Durante este tiempo de incertidumbre que sucedió a la etapa de peleas entre los socios, una constante de la dirección del PP ha sido la de brindar “estabilidad” y colaboración en un margen de responsabilidad que exige “compromisos y voluntad de solucionar juntos los problemas de los canarios”. En el pleno extraordinario del 19 de enero, Australia Navarro le refrescó la memoria a Fernando Clavijo: en su discurso de investidura recabó el apoyo sobre una política de diálogo y una exigua mayoría de 33 diputados le otorgó la confianza para ser presidente. Hoy es la oposición la que tiene la sartén por el mango.





