Cazadores y galleros se unen para abortar el coto que anuncia la alcaldesa

Presentarán al Pleno una moción con el fin de contraponer la que defenderá Luisa Castro el día 30, que apoya prohibir las peleas de gallos
Los podencos canarios son los perros que más abundan en la caza del conejo. / DA

Cazadores y galleros de Güímar, con el apoyo de las federaciones insulares, canaria y nacional, se han unido para presentar el día 30 una iniciativa en defensa de estas prácticas, en contraposición a la moción que defenderá la alcaldesa Carmen Luisa Castro (PP), presentada por la Red Solidaria Canaria contra el Maltrato Animal, en la que se solicita prohibir las peleas de gallos, controlar a los perros de caza y acabar con los experimentos con animales de laboratorio, entre otras medidas.

Antonio Porras, conocido defensor de la caza y actualmente presidente de la Federación de Gestión Cinegética de Tenerife, señala que “la moción presentada por la Sociedad La Comarcal y la Asociación Gallística de Güímar cuenta con el apoyo de muchos concejales, tanto del grupo de gobierno como de la oposición”, y añade que “la alcaldesa no sabe dónde se ha metido, porque no puede ir en contra de los intereses de muchos güimareros con algo que es legal y que tiene una gran tradición en su municipio”.

“No estamos en contra de mejorar las leyes, y es posible que las peleas de gallos puedan ser algo crueles, pero si quieren cambiar las leyes tiene que ser con consenso, y que yo sepa a nosotros nadie nos ha llamado, ni del Gobierno ni de ninguna parte”, comenta Porras, quien durante la semana pasada se reunió con la Dirección General de Ganadería, en la que lograron “el apoyo para los cazadores”. De igual modo, mantiene que, en contra de lo que se ha comentado, “nuestros perros están bien cuidados y cuentan con un riguroso control veterinario. Otra cosa bien distinta -agrega- es que estemos sometidos a pagar el 1.000% del coste de una vacuna contra la rabia o el microchip, cuando debería haber un control público, a través de los ayuntamientos, por ejemplo, y no tener que estar a expensas del pago a veterinarias privadas que hacen negocio con ello”, declara enojado, mientras defiende la identificación de los perros con tatuaje, “porque es incluso más seguro que el microchip y no le hace daño al perro”, comenta. Porras se muestra indignado con los animalistas por “tratar de engañar a la gente con los cazadores”. “En un colectivo tan amplio es normal que se te cuele gentuza, pero que hubiera un policía local y un veterinario implicados en las peleas de perros en Güímar no significa que todos los policías o todos los veterinarios sean unos maltratadores, digo yo”. La moción defendida por cazadores y galleros de Güímar, que será debatida el día 30 en un pleno que se espera caldeado, fue presentada en el registro municipal hace un par de días por José Jacobo Curbelo Gómez, en calidad de presidente de la Sociedad de Cazadores La Comarcal de Güímar, y Alfonso Oval Hernández, presidente de la Asociación Gallística de Güímar.

Tras una amplia exposición de motivos, en la que se recogen las leyes que amparan la caza con perros y las riñas de gallos, la moción termina pidiendo que “el Ayuntamiento de Güímar declare como actividades tradicionales de sus habitantes la práctica de la caza con perro y la cría y selección de gallos finos ingleses para la práctica autorizada por la Ley 8/1991 en su artículo 5.2, y eleve este acuerdo para que sea ratificado por la Federación Canaria de Municipios (Fecam), donde ambas actividades sean consideradas igualmente como tradicionales”.Una moción que choca frontalmente con la que defenderá la alcaldesa Luisa Castro.

 

Nicolás Antonio Porras Gómez / DA

Para Porras, un bulo

“Que los cazadores maltratan a los perros es un bulo de gente que no nos conoce; no hay nadie que aprecie más a un perro que un cazador”, señala Porras, quien afirma que “es mentira que los dejen morir cuando ya no sirven para la caza. Si mueren en el campo es porque los envenenan o a consecuencia de caídas; cuando ven un conejo van ciegos” , afirma Antonio Porras.

 

170.000 perros y 18.000 licencias de caza en Canarias
La Federación Canaria de Caza controla 18.000 licencias, aunque, según Antonio Porras, el número de cazadores sobrepasa los 20.000, porque “hay quienes se pagan un seguro privado y no requieren de la licencia”, comenta. En España los cazadores representan más de un millón, una cifra solo superada por los franceses, y en Canarias se cuenta con 170.000 perros dedicados a la caza, mayoritariamente podencos canarios, aunque también es destacable la presencia de podencos andaluces, bracos, pointers y setters.

Antonio Porras no ve bien los cruces entre podencos que se están dando en los últimos años, sobre todo porque “debemos cuidar la pureza del podenco canario, una raza milenaria procedente de Egipto que llegó a las Islas traída por los fenicios”, señala el presidente de la Federación Cinegética de Tenerife, con más de 50 años dedicados a la caza, una práctica que tiene su propia ley canaria (7/1998) y que no se incluyó en la Ley 8/91 sobre el maltrato animal.

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