Leoncio Afonso: Un humanista, que marcó el estudio de Canarias

José León destaca que su obra ofrece una panorámica del Archipiélago que nadie había hecho hasta entonces, ni hizo después

Leoncio Afonso, en una entrevista a DIARIO DE AVISOS. | FRAN PALLERO

Leoncio Afonso marcó un antes y un después en el conocimiento de las Islas Canarias. Este intelectual centenario, palmero de nacimiento y lagunero de adopción, que falleció la tarde del lunes, fue “el padre de la Geografía en las Islas”. Así lo definió José León, catedrático de Geografía de la Universidad de La Laguna, alumno suyo a mediados de los setenta. “No solo fue el primer profesor de Geografía en las Islas, sino que, por su aportación, es el primer geógrafo de Canarias”, sentenció.

León, que también es palmero de origen, destacó que desde el siglo XVI han existido publicaciones relacionadas con aspectos de la geografía de Canarias, si bien la primera obra dedicada exclusivamente a la materia y realizada por un profesional en la materia fue Esquema de Geografía Física de Canarias, un pequeño libro publicado en 1953 por Leoncio Afonso, que es el origen de las producciones bibliográficas que vinieron después sobre la geografía de Canarias.

Tras ese trabajo, llegaron multitud de publicaciones especializadas en forma de artículos. Si bien, José León considera que “su principal aportación es haber hecho en parte y dirigido la totalidad de la obra Geografía de Canarias, de la editorial Interinsular, realizada entre los años 1984 y 1985”. Todo “un gran monumento a la geografía de Canarias”, en siete volúmenes. “Con esa obra magna da una visión, una panorámica de Canarias, que no había hecho nadie hasta entonces y nadie lo ha hecho tampoco después”.

Luego llegó la publicación del Atlas Básico de Canarias, en 1990. Previamente, destaca León, que en los albores de la etapa autonómica en Canarias, la Consejería de Educación del Gobierno canario le encargó la realización de los mapas-murales de las Islas para las aulas de los centros escolares. Una peculiaridad de estos mapas es que el estudioso palmero introdujo una serie de topónimos que no estaban colocados en ese momento en el mapa. “En el caso de La Palma, por ejemplo, sitúa la comarca de Las Breñas, que incluía una parte de Mazo, Breña Alta y Breña Baja; llama La Banda a Los Llanos de Aridane; la Cumbre de Los Andenes, etc”.

Sus últimas dos obras publicadas son recopilaciones de artículos que escribió en prensa. Miscelánea de temas canarios, que lo publicó nada más más jubilarse, en 1980, y Recuerdos de un octogenario, que recogía los textos desde esa época hasta ya entrado el siglo XXI.

José León valora que Leoncio Afonso poseía “un grandísimo conocimiento de todo el Archipiélago” y destaca, entre sus cualidades, la posesión de “una memoria fotográfica increíble”. Lo cierto es que el intelectual palmero alcanzó los cien años de vida con una enorme lucidez mental, junto con “un gran sentido del humor”, que siempre le acompañó.

Sin duda mantenía una vinculación afectiva con La Palma, donde su pueblo, Breña Alta, lo honró como Hijo Predilecto, pese a que la mayor parte de su vida la desarrolló en La Laguna, de donde era Hijo Adoptivo. Si bien, José León destaca que era “un hombre de todas las islas”, alejado de cualquier tendencia insularista o pleitista. De hecho, señala que cuando realizó la obra Geografía de Canarias “fue equilibrada”.

Otra de las peculiaridades que destaca en su labor intelectual fue su formación autodidacta como geógrafo, dado que durante su período de estudios de Historia en la Universidad de Sevilla, las asignaturas de esta materia apenas se impartieron por la etapa convulsa que vivía entonces España, donde se sucedían las huelgas. José León señala que más que un geógrafo físico, los estudios que hizo Afonso estaban más relacionados con la vertiente humana. “Era un geógrafo humanista, cultural, con una visión del territorio crítica, con ideas liberales”.

Homenaje de la Económica a Leoncio Afonso. | DA

MEDEROS

En Breña Alta hay dos hijos predilectos, el primero fue Leoncio Afonso y el segundo el catedrático de Química de la Universidad de La Laguna, Alfredo Mederos. La vida de estos dos sabios palmeros ha ido en momentos en paralelo, no solo por su origen y su posterior vida en La Laguna, sino porque se encontraron en diversas etapas.

Así, recuerda Mederos, que comenzó su labor docente en el Instituto de La Laguna, como profesor interino, donde Leoncio Afonso era catedrático y uno de “los pesos pesados” de este centro, del que ya había sido director. De hecho, como anécdota, recuerda que le dio clases de Matemáticas a su hija en Bachillerato.

Cabe recordar que Leoncio Afonso fue catedrático de Enseñanzas Medias y desde 1942 profesor de Geografía de la Universidad de La Laguna. El único de esta especialidad hasta que se creó la Facultad de Filosofía y Letras en el año 1967.

Ya como profesor de la Universidad de La Laguna, Alfredo Mederos fue vicedecano del Colegio de Doctores y Licenciados, del que Leoncio Afonso era decano, coincidiendo en estas responsabilidades durante la Transición. “Llevamos juntos ese proceso, que fue difícil porque la juventud estaba muy envalentonada entonces. Don Leoncio sirvió bien porque era un hombre liberal pero de confianza”, comenta.

Alfredo Mederos destaca no solo la capacidad intelectual de Leoncio Afonso, sino también su lado humano. “Era un hombre muy educado y muy atento”.

La Real Sociedad Económica de Amigos del País rindió un homenaje en febrero a Leoncio Afonso, director de honor de dicha entidad. Su directiva trasladó una nota de pésame y agradecimiento a través de las redes sociales. “Las pérdidas son siempre tristes pero nos consuela su fe y lo fructífero de su larga vida. Siempre dando a los demás y dejando una clase de 100 años de buen hacer. Siempre estará entre nosotros en esta su casa”.