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Derecho a la excelencia

La apuesta de A.P. Consultores no tiene parangón en Canarias; más de una treintena de abogados, auditores y administrativos ofrecen sus servicios en unas instalaciones modélicas en pleno centro de la capital tinerfeña
Vicente Álvarez Gil, responsable de la coordinación de todas las áreas y jefe de la asesoría legal, destaca el margen de crecimiento de AP Consultores en el ámbito de las administraciones públicas. ANDRÉS GUTIÉRREZ

Abrió sus puertas en enero de 2016 y 15 meses después es un referente en los ámbitos jurídico y de las finanzas. 20 abogados, tres auditores, una docena de administrativos en un mismo espacio en pleno centro de Santa Cruz, dan la dimensión de una iniciativa empresarial sin precedentes en Canarias. Sus instalaciones, situadas en la calle Villalba Hervás número 12, son modélicas: 1.500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, una veintena de despachos individuales, dos salas de juntas, un espacio dedicado a la formación de auditores y abogados, y hasta una terraza al aire libre con césped artificial con vistas a la plaza de San Francisco para reuniones de carácter más informal con los clientes. La apuesta de A.P. Consultores rompe los esquemas de los despachos de abogados tradicionales, porque es mucho más que eso. Al frente está Vicente Álvarez Gil, de 58 años, letrado con 32 años de experiencia.

Sobre él recae la responsabilidad de coordinar el funcionamiento de todas las áreas, además de desempeñar la jefatura de la asesoría legal. “La idea de unir despachos de abogados, de auditores, de contables y de asesorías laborales surgió cuando empezamos a trabajar en concursos de acreedores, auditorías, estudios e informes para distintas empresas y nos dimos cuenta, al cabo de un año, de que estábamos trabajando todo el día juntos en distintos centros de trabajo. Hicimos números y apostamos por crear una oficina representativa importante que, además, nos permitía ahorrar en costes generales”, señala Álvarez Gil, que recuerda que el proyecto ha sido posible después de que los despachos profesionales lograran superar la crisis, “manteniendo unos clientes y unos compromisos”.

“El nombre de A.P. Consultores (iniciales de Álvarez Pedreira) es un homenaje que hacemos al primer despacho de mi padre en los años 60, mucho antes de que fuera presidente de la Junta de Canarias, vicepresidente del Gobierno de Canarias, consejero de Presidencia y senador”, explica.

El origen del proyecto tiene mucho que ver con el vacío que detectaron sus artífices para ofrecer una amplia cartera de servicios a las administraciones públicas y a importantes clientes en las Islas, “algo que parecía reservado a las grandes multinacionales de la asesoría y consultoría; teníamos claro que había un hueco para un proyecto canario y en ese sentido nos la jugamos empresarialmente”. Pero la apuesta de A.P. Consultores no se queda aquí, seguirá creciendo. Sus planes de expansión contemplan la apertura de otros dos despachos de juristas y auditores en Gran Canaria y la “presencia inmediata” en el sur de Tenerife, donde la clientela se ha multiplicado en los últimos meses, especialmente entre ciudadanos procedentes del este de Europa. “Somos de aquí, pero tenemos la motivación de ser un grupo importante tanto a escala nacional como internacional. Contamos con despachos con los que tenemos convenios de colaboración en Madrid y en Bruselas”, apunta Álvarez Gil. Actualmente, gran parte de sus esfuerzos se concentran en ofrecer servicios “con imaginación y sin complejos” a las administraciones públicas, entre ellas consejerías y ayuntamientos, en el campo de la gestión empresarial dirigidos a optimizar recursos y ahorrar costes. De hecho, A.P. Consultores dispone de un departamento específico de gestión empresarial centrado en ese objetivo.

Vicente Álvarez Gil, que afrontó el reto con tres socios más, entre ellos Juan Carlos Cabrera Labory, auditor responsable de la rama financiera, no duda a la hora de asegurar que por instalaciones y número de profesionales “es la consultoría y despacho jurídico de mayor volumen del Archipiélago”. Se muestra orgulloso del personal con el que trabaja, “profesionales contrastados, con una media de edad que oscila entre los 35 y los 38 años y con un mínimo de 10 años de experiencia en la profesión”.

competir con las multinacionales

Reitera que el objetivo es consolidar ese “hueco que hemos abierto” en el campo de las grandes multinacionales de las consultorías-asesorías, “ofreciendo los mismos servicios que ellas pero cobrando en canario, es decir con un coste bastante inferior”.

Ir dejando atrás los peores años de la crisis económica ha contribuido al despegue de esta apuesta empresarial, una realidad que sus profesionales constatan en su día a día. “Los concursos de acreedores (empresas que se declaran en quiebra y que tienen que ser gestionadas con la ayuda de un administrador judicial) han caído un 40% respecto al peor momento de la crisis, hace tres años, lo cual indica que la situación económica, tras haber tocado fondo, está mejorando”.

“El campo digital y el animalista tienen muchísimo futuro”

Además de los servicios jurídicos tradicionales, que abarcan las áreas de mercantil, laboral, penal, civil o fiscal, A.P. Consultores cuenta con un departamento específico de derecho digital que se encarga de los litigios relacionados con las marcas, propiedades, aplicaciones y revisiones de los protocolos de las páginas web. Otro de los campos donde se percibe una creciente demanda es el del derecho animalista. “Hace poco más de un mes hemos incorporado a un profesional que se encarga de esa parcela. Por lo que detectamos, todo lo relacionado con la defensa de los derechos de los animales tiene muchísimo futuro”, pronostica Vicente Álvarez Gil.

“Concentrar la Justicia en El Sobradillo es una buena idea”

A Vicente Álvarez Gil la creación de la Ciudad de la Justicia en El Sobradillo le parece una “buena idea”. “Tenemos el ejemplo de Las Palmas de Gran Canaria, unas grandes instalaciones, mientras que aquí nos quedamos sin espacio”. Eso sí, se muestra partidario de mantener la sede del TSJC en Santa Cruz ,“un edificio histórico”.

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