
Más de 1.500 personas participaron el sábado en la XII edición de la Ruta del Camino del Hermano Pedro, un encuentro que cobra cada año mayor importancia como lo demuestra el creciente número de peregrinos que recorren el camino que realizaba el religioso chasnero en el siglo XVII con su rebaño de cabras desde Vilaflor hasta la costa de El Médano.
A 1.500 metros sobre el nivel del mar y tras una misa en la parroquia de San Pedro Apóstol, a la que asistieron los alcaldes de Vilaflor y Granadilla, Agustina Beltrán y José Domingo Regalado, a las 7 de la mañana partió el primer grupo de caminantes, el más numeroso, al que se fueron incorporando senderistas desde el casco de Granadilla, San Miguel de Abona, Charco del Pino, San Isidro y El Médano. A lo largo de los casi 19 kilómetros de trayecto acompañó el buen tiempo y apenas se registraron incidencias, salvo varios traumatismos y esguinces a acusa de algunas caídas. El operativo de seguridad y emergencias lo formaron 60 personas, entre policías locales, Cruz Roja y Protección Civil, además de un hospital de campaña y un puesto de mando avanzado instalados en las proximidades de la Cueva del Médano, en la que se venera al santo tinerfeño, punto final de la ruta.

Este año, la principal novedad fue la incorporación de la ruta del casco de Granadilla de Abona a Charco del Pino a través del Camino Real del Sur, una propuesta que ha tenido una gran aceptación.
Durante el trayecto, los peregrinos pudieron transitar por zonas de un gran valor histórico y paisajístico de la comarca, entre ellos antiguos bancales de agricultura, flora y fauna autóctona y lugares con categoría de Bien de Interés Cultural, como la Casa de los Soler y la Plaza de San Pedro, además de casonas de siglos pasados, algunas de ellas del XVIII.
La Ruta del Hermano Pedro representa uno de los símbolos de la memoria colectiva de los habitantes del sur de la Isla. Sus participantes disfrutan cada año del paisaje, la historia, la espiritualidad y la cultura. Oficialmente se institucionalizó en 2005, año en que comenzó el estudio de la recuperación del camino, encuadrado en un conjunto de vías tradicionales de la comarca.





