el problema de las aguas negras

Tenerife urge cientos de millones legalizar sus vertidos al mar

El Cabildo tiene identificadas en la revisión del Plan Hidrológico decenas y decenas de obras pendientes para que la Isla complete su saneamiento y cumpla con la normativa europea de aguas residuales

Una de las estaciones depuradoras de agua residual en funcionamiento en Tenerife. ANDRÉS GUTIÉRREZ

Es una cuestión de voluntad política y también de dinero. Lo ha sido siempre, en cualquier caso. Tenerife presenta aún graves carencias para depurar y reutilizar el agua y evitar que se vaya o bien al subsuelo o al mar sin el tratamiento que exige la normativa europea.

El Cabildo tiene identificado el problema, y sabe incluso qué decenas de obras (estaciones depuradoras y de bombeo, conducciones, alcantarillado…) hacen falta so pena de multas millonarias al Estado español desde la Comisión Europea si las Administraciones públicas no hacen sus deberes para cumplir con la Directiva de Tratamiento de Aguas Residuales promulgada en el año 1991.

Así, en un diagnóstico de las necesidades municipales en materia de saneamiento con ocasión del nuevo Plan Hidrológico de Tenerife, elaborado en junio de 2016, el Consejo Insular de Aguas plantea la necesidad de una inversión de 216 millones de euros hasta el año 2023 para que la Isla comience a responder a las exigencias de depuración de aguas en la UE.

Ahora el 21% de los efluentes se tiran al océano sin tratamiento, según datos del propio Cabildo, aunque hay otra cifra oficial preocupante: el 39,5% de las aguas negras en la Isla se vierte directamente al subsuelo, en tierra, por falta de redes de alcantarillado.

Una situación que ya en la Roma clásica se trató de solucionar, desde el siglo VI antes de Cristo, cuando los romanos se comenzaron a dotar de cloacas. Veintisiete siglos después, Tenerife carece de tan elemental como sanitario sistema en muchas zonas. El diagnóstico del nuevo Plan Hidrológico contempla también 39,5 millones para redes de alcantarillado, aunque en realidad llevarlo a toda la Isla, teniendo en cuenta la dispersión poblacional, costaría una cifra astronómica, muchos cientos de millones de euros, por apuntar una cantidad prudente. La tierra volcánica lo aguanta casi todo, pues es permeable, pero las reservas de agua subterráneas no.

Otros 13 millones de euros contemplados en esta revisión del Plan Hidrológico hasta el año 2023 irían para suministro y reutilización del agua depurada. La inversión total propuesta en todo el ciclo del agua para este periodo asciende a 569 millones de euros, según el referido diagnóstico del pasado año.
Algunas actuaciones ya “en marcha” entonces, de acuerdo con dicho documento, son la ampliación de la depuradora de Adeje-Arona (21,3 millones) y la del Nordeste (11,7), y en proyecto, la remodelación de la depuradora de Santa Cruz (32) y la del Oeste, en Guía de Isora (13,5), y sus colectores y bombeos asociados (9,2); en el Valle de La Orotava, el proyecto de la depuradora de Montaña Reverón y sus colectores (45, 6 millones); la depuradora de Los Letrados, en Arona, y otras instalaciones asociadas (36,9 millones); la depuradora de La Victoria de Acentejo y sus colectores (11,9); las estaciones de depuración y tratamiento de Güímar (16,2 millones), y el saneamiento y depuración de la Isla Baja (1,4).
En el programa de este nuevo Plan Hidrológico Insular constan listados con decenas y decenas de obras pendientes en la Isla para el saneamiento, tratamiento, depuración y reutilización de las aguas residuales. Muchas de ellas desbordan este periodo planificado.

¿Anillo insular y circuito del motor o antes el problema del agua residual?

En las redes sociales y en ámbitos políticos se ha generado ya un debate sobre qué prioridades debe tener el Cabildo de Tenerife. Mientras el presidente insular, Carlos Alonso (CC), quiere pagar con fondos del Cabildo el costoso cierre del anillo viario insular -un túnel en Erjos que puede alcanzar los 300 millones de euros-, pese a que el Gobierno estatal está dispuesto a financiarlo, o anuncia que la Corporación afrontará los 23 millones de un circuito del motor, lo cierto es que la Isla sufre unas graves deficiencias en infraestructuras de aguas residuales. De ahí que partidos de la oposición y ciudadanos en las redes se pregunten si no es más urgente invertir esos cientos de millones en dotar a la Isla de las instalaciones precisas para cerrar el ciclo integral del agua y cumplir con la normativa europea. Y todo ello sin olvidar la inversión de miles de millones que el Cabildo, con cofinanciación, sigue contemplando en los futuros trenes del Norte y del Sur.