
Kyle Parry es un bombero que vive en la localidad de Lumberton, Texas. Fue uno de las miles de personas afectadas por el huracán que azotó el estado sureño americano: su casa quedó prácticamente inundada entera por las fuertes inundaciones que ‘Harvey’ provocó.
Cuando pasó el desastre, Kyle llegó hasta su casa para valorar los daños e intentar rescatar algo muy importante para él y, sobre todo, para su novia Stephanie: el vestido de novia para su próxima boda. Entró vadeando en la casa, y fue hacia el armario donde tenía guardado el vestido. “Salí del bote, entré en mi casa con el agua por el cuello y vi que todo era un auténtico desastre y vi que estaba todo perdido” declaró Parry a CNN.
Cuando llegó al armario, vio que el vestido de novia de su prometida estaba en la parte superior del mismo y completamente seco, por lo que pudo sacarlo de ahí en perfectas condiciones. Se iban a casar esta misma semana, pero al no tener seguro de la casa, han decidido posponer la boda.
A pesar de todo, la hermana de Stephanie, Natalie, ha abierto una cuenta en GoFundMe para que todo aquel que quiera done algo de dinero para que la boda pueda celebrarse.




