
Kevin D., el escocés de 30 años fallecido en el Sur el pasado viernes, murió a consecuencia de un edema pulmonar causado por una gran ingesta de alcohol, tal y como determinan los primeros análisis de la autopsia.
Se confirma así la principal hipótesis de los policías nacionales que investigaron su historia, tan funesta como rocambolesca.
El infortunado llegó el pasado jueves a la Isla con dos amigos y, tras dejar la maleta en un hotel de Las Américas, se fueron de fiesta. Los amigos explicaron luego a la policía que le perdieron de vista durante la juerga y que era hombre de mal beber.
A las dos de la tarde del día siguiente, Kevin presuntamente robó un coche con una mujer en su interior, quién optó por tirarse en marcha, sufriendo erosiones superficiales pero enorme impacto emocional.
Al poco, el escocés se estrelló con el vehículo en la TF-1, causando un gran atasco. Allí intentó robar otro coche y una moto, según los testimonios recopilados por la Policía Nacional.
Poco después de las seis de la tarde se halló su cadáver en la rotonda de acceso a Los Cristianos. Estaba descalzo, llevaba una bermudas, jirones de la camiseta y la pulsera del hotel.
No es la primera ocasión que el exceso en la ingesta del alcohol por parte de un turista en España provoca un edema pulmonar de fatales consecuencias para el sujeto. Los precedentes más reciente son de Aragón y de la Costa del Sol.





