
Güímar ya vive con intensidad su semana más grande. Llega septiembre y con él la celebración de las Fiestas en honor a la Virgen del Socorro, que congregará a varias decenas de miles de personas entre el jueves y el viernes con la Bajada y Subida, respectivamente. Sólo en el descenso se espera la participación de entre 40.000 y 50.000 personas, según la previsión del Ayuntamiento y de los cuerpos de seguridad. La alcaldesa, Carmen Luisa Castro (PP), confirma al DIARIO que las medidas antiterroristas que exige el nivel de alerta en el que está el país incluirán la presencia de los Tedax de la Guardia Civil, especialistas en detección y desactivación de artefactos explosivos.
-La seguridad es la gran prioridad…
“Invertimos mucho, como no puede ser de otra forma, en seguridad y contamos con el apoyo de la Subdelegación del Gobierno. Esta es una fiesta que congrega a muchísima gente desde primera hora de la mañana del día 7 hasta por la tarde. Cada año mejoramos el camino al Socorro, especialmente sus márgenes y reforzamos paredes, buscando, precisamente, más seguridad. Ahí no podemos escatimar. Además, decidimos hace dos años cerrar al tráfico el caserío y de esa forma la gente puede caminar tranquila y los chiquillos, correr”.
-El nivel de alerta terrorista se mantiene en nivel 4 aunque reforzado con algunas medidas extraordinarias. ¿Las habrá en estas fiestas?
“Sí. Habrá algunas medidas nuevas, como la presencia de los Tedax de la Guardia Civil. Todo lo que nos recomienden en seguridad lo vamos a hacer”.
-El acto que congrega más público será el del jueves, con el descenso de la virgen desde la Iglesia de San Pedro hasta el caserío de El Socorro. Aunque este año no cae en fin de semana, se espera una asistencia masiva. ¿Cuál es la previsión del Ayuntamiento?
“De 40.000 o 50.000 personas no baja. El dato que nos dio Titsa del año pasado es significativo: casi 10.000 personas cogieron la guagua el día 7, y a eso hay que sumarle los 4.000 o 5.000 coches de abajo. También la Subida está cogiendo cada vez mayor auge, con carrozas que llevan hasta 200 personas. Además del fervor, es una fiesta que mueve mucha economía”.
-¿Qué novedades se incorporan este año?
“Además de los GPS que estrenamos el año pasado en carrozas y en la virgen, contamos con unas cámaras para que el cuerpo de mando de seguridad pueda hacer un seguimiento del recorrido a través de varios puntos. Por lo demás, tratamos de respetar la tradición, sobre todo los días 7 y 8, porque así lo quieren los güimareros. Hay gente que nos ha pedido que hagamos un baile cuando llegue la romería abajo, pero tenemos muy claro que no lo haremos, porque eso no es propio del Socorro. Hay que respetar que la gente cuando llega abajo se mete en quioscos y en casas donde pueden acogerla, además de bailar con las parrandas”.
-¿Cómo definiría la importancia de la Virgen del Socorro para los güimareros?
“Las fiestas de Socorro no solo engloba el sentir del güimarero, que lo vive más de cerca, sino también a los vecinos de Arafo, Candelaria, Fasnia y de toda la Isla, porque hasta aquí llega gente del Norte y del Sur. Por eso, desde hace varios años estamos pidiendo colaboración al Cabildo para que esta fiesta sea declarada insular. Que venga gente de todas partes para el güimarero es un orgullo. De la misma forma, ojalá algún día la Virgen del Socorro sea copatrona de Tenerife. Creo que debe serlo. Esa demanda ya la hemos trasladado tanto Ricardo Melchior como yo al obispado”.
-Usted suele decir que la influencia de la Virgen del Socorro va más allá de las creencias religiosas…
“Así lo creo y lo he comprobado. Conozco a personas próximas que no son creyentes, pero cuando ven salir a la virgen a la plaza de San Pedro a primera hora del día 7 se emocionan. “No me digas por qué”, me dicen. Incluso para los que no creen, la virgen del Socorro es otra historia. A muchos les recuerda a familiares que ya no están y no pueden contener las lágrimas. Eso nos da dimensión del significado de su imagen y de la importancia de las fiestas”.
-El pasado viernes, Pedro Modesto Campos leía el pregón y minutos antes se inauguraba un conjunto escultórico en una rotonda próxima al casco urbano en homenaje a los guanches que llevan a la virgen.
“Sí, concretamente a la representación que hace el colectivo de Los Guanches en la ceremonia de las playas de Chimisay, donde apareció nuestra virgen. Es un reconocimiento por la labor que realizan esa tarde, al día siguiente y en la procesión del mediodía, que la portan hasta la Subida. Qué mejor que reconocer esa labor con una escultura en la rotonda a la entrada de Güímar”.
-¿Qué le pide la alcaldesa a la virgen en estas fiestas?
“Que todo transcurra con normalidad y que, como ha ocurrido en los últimos años, no se produzcan incidentes importantes, que es algo que valoro mucho teniendo en cuenta la cantidad de gente que viene. Siempre me encomiendo a ella para que no pase nada grave”.
-¿Qué llamamiento hace a los peregrinos?
“Que sean conscientes de que la fiesta la hacemos más grande entre todos. Los güimareros reciben con los brazos abiertos a quien venga de fuera. El respeto a la fe y a la devoción de las fiestas es algo que se repite todos los años. Mi consejo sería que hay que saberlo pasar bien y, sobre todo, cuidando el medio ambiente. El recorrido pasa por una parte del Malpaís de Guímar. La zona de la Montaña no forma parte del trayecto de la virgen, se trata de un monumento natural que debemos preservar”.





