
El embarque suele ser una ardua tarea: colas, maletas, pasillos, piernas que entorpecen… El que llega a su asiento -si es que no se ha equivocado- sin una gota de sudor en la frente roza lo prodigioso. Todo lo contrario a lo que le sucedió a Karon Grieve, una escritora escocesa que resultó ser la única pasajera en un avión de 189 asientes que volaba a Creta, en Grecia.
La mujer, que pagó 60 dólares por el vuelo de Jet2 Airlines, ha contado a CNN que “la tripulación llegó: el piloto, el primer oficial y las azafatas. Todos sabían mi nombre”. “Vinieron a saludar diciendo: ‘Hola, Karon, ¿cómo estás?’ Todos se reían y me decían que tenía mi propio avión privado”, añadió.
Grieve, que publicó un ‘selfie’ en Twitter rodeada de asientos vacíos, ha explicado que intentó mantener la compostura, pero que “no podía dejar de reírme”.
El vuelo del pasado domingo fue el primero de este año que hacía la ruta de Glasgow a la isla griega de Creta. Asimismo, un portavoz de la aerolínea ha explicado a CNN que no es “inusual para un vuelo final de salida de la temporada tener pocas reservas de lo normal”.
@jet2tweets Amazing flight Glasgow to Heraklion yesterday I was the only passenger. Captain Laura and crew amazing, felt like a VIP all day! pic.twitter.com/q4CEkTf7Az
— Karon Grieve (@KaronGrieve) 23 de octubre de 2017




