
La Palma celebró ayer el decimoquinto aniversario de la declaración del conjunto de la isla como Reserva Mundial de la Biosfera. En 2002 la Unesco amplió a todo el territorio insular este reconocimiento, del que ya disfrutaba desde 1983 el Bosque de Los Tilos. Como es tradicional por estas fechas, se celebró un acto institucional en conmemoración de la declaración, en esta ocasión en Breña Alta, donde el presidente del Cabildo hizo una defensa de un turismo responsable y sostenible en su disertación.
Anselmo Pestana recordó que 2017 ha sido declarado por Naciones Unidas como Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. En esta línea defendió que “La Palma tiene como objetivo gestionar sus recursos siguiendo los principios de sostenibilidad para satisfacer las nuevas tendencias y demandas turísticas del momento, favoreciendo el empoderamiento de los ciudadanos y el compromiso de las empresas y servicios locales, velando por conseguir un mercado turístico transversal e integrador”.
El también presidente de la Fundación Reserva Mundial de la Biosfera de La Palma recordó que la isla obtuvo la primera certificación del mundo de Destino Turístico Sostenible, que otorga el Instituto de Turismo Responsable, con el apoyo de la Unesco y la Organización Mundial del Turismo. “Posicionarse como un destino turístico sostenible, aprovechando la marca de la Reserva de la Biosfera, supone adentrarse en un camino de mejora continuo donde el único final es el progreso”, añadió Pestana.
Una apuesta en la que instó a participar a los empresarios del sector y a la sociedad en su conjunto, destacando los valores que diferencian a la isla. “Queremos que el visitante que acude a la Palma desee integrarse en el medio y la sociedad, participando de la vida local y apoyando de esta forma la economía con el consumo de servicios y productos hechos aquí y por profesionales y empresas de la isla”.
Hoy en día existen en la isla de La Palma más de 180 establecimientos turísticos que pertenecen al Club de Producto Turístico de la Reserva Mundial de la Biosfera La Palma, una marca que les permite adherirse a la certificación Biosphere del Instituto de Turismo Responsable.
“Hablamos de alojamientos, actividades complementarias y tiendas especializadas e industrias alimentarias de la isla”, explicó Pestana, quien valoró el compromiso alcanzado por estas entidades con el desarrollo sostenible y las buenas prácticas ambientales.
Dentro de los actos celebrados con motivo del aniversario de la declaración, un total de 7 empresas de La Palma recogieron o renovaron, en algunos casos, su certificación en La Palma Tourism’, como Club de Producto Turístico de la Reserva Mundial de la Biosfera.
Además se procedió a la distinción como embajadores de buena voluntad de la Reserva Mundial de la Biosfera a la egiptóloga palmera Milagros Álvarez Sosa y a Herbert Hamele, fundador y presidente de Ecotrans, consultor en turismo sostenible. Una mención especial recibió Salinas de Fuencaliente, que próximamente cumplen medio siglo de vida.
El cruce de ideas también tuvo cabida en el marco del acto con la celebración de Diálogos del Atlántico, donde diversos expertos, como Sergio Moreno Gil, Tomás Azcárate Bang y Javier Benayas del Álamo, aportaron su posición sobre el binomio entre sostenibilidad y desarrollo turístico.





