
La Policía Judicial de la Guardia Civil ha investigado entre los pasados 8 y 10 de noviembre a dos menores, de 14 y 15 años, como supuestos autores de un delito contra la integridad moral, al realizar actos vejatorios de insultos y mofas contra otro menor de edad del mismo colegio.
La Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas informa hoy de que el presunto acoso escolar se realizaba desde el inicio del curso lectivo 2017-2018, según señaló la parte denunciante.
La investigación se inició el pasado 18 de octubre, cuando los progenitores de la víctima del acoso denunciaron los hechos, haciéndose cargo de la investigación e instrucción de las diligencias el Equipo Territorial de Policía Judicial de Gran Tarajal.
Los denunciantes detallaron que los hechos se desarrollaban desde el inicio de este curso por parte de dos compañeros de clase, tanto en el interior del centro como fuera del horario lectivo, aunque los episodios vejatorios se desarrollaban desde hace meses con insultos, comentarios denigrantes y referencias ofensivas en relación tanto a una discapacidad como a su aspecto físico.
Dichos comportamientos, que incluso llegaron a la agresión física, derivaron al temor de la víctima a la hora de acudir al centro educativo.
Los agentes analizaron la información aportada y recopilaron manifestaciones de testigos de las vejaciones, tanto en el orden educativo como vecinal, para identificar a los presuntos autores de los hechos.
El centro educativo activó asimismo los protocolos para la prevención del acoso escolar y puso los hechos en conocimiento de los investigadores.
La Guardia Civil citó a los investigados los días 8 y 10 de noviembre como supuestos autores de un delito contra la integridad moral.
Las diligencias derivadas de la investigación quedaron a disposición de la Fiscalía de Menores de Las Palmas de Gran Canaria, en su adscripción permanente de Puerto del Rosario.
La Comandancia de Las Palmas recuerda en su nota que el acoso escolar puede llegar a ser delito, en tanto que las conductas que lo compongan se encuentren tipificadas en el Código Penal, pues un mismo caso puede englobar conductas penadas como amenazas, lesiones, injurias y coacciones, entre otras, e incluso, si tienen la entidad suficiente, calificarse como delito contra la integridad moral.
Este último delito, del Código Penal, castiga con penas de prisión de seis meses a dos años conductas que reflejen un trato degradante y menoscaben gravemente la integridad moral de una persona, siempre que los autores sean mayores de 18 años y, como en el caso, tienen entre 14 y 18 años, las medidas a las que se enfrentarían son variadas.




