
Un pingüino del zoo de Edimburgo acaba de convertirse en la nueva estrella de las redes sociales. Su proeza no es otra que mostrar un comportamiento inusual dando saltos sin parar por el recinto en el que convive con otros animales de su especie. A simple vista solo se trata de un vídeo que muestra una actitud que puede traducirse como simpática, pero, como ocurre en numerosas ocasiones, el vídeo se ha hecho viral tras despertar sentimientos encontrados en los usuarios de la Red.
Por un lado están aquellos que interpretan estas imágenes del pájaro bobo como las de un animal exultante de felicidad, tal vez porque se acercara la hora del desayuno. Su euforia es tal que el animal ya ha sido apodado como “el pingüino rescatado en Ibiza” o “recién llegado de Ibiza”. Muchos usuarios llegan a insinuar que el animal parece hacer consumido “algo”.
El Zoo, sin imaginar la polémica que levantaría, compartió el vídeo en pasado 25 de diciembre con el siguiente texto: “Parece que nadie puede contener su excitación en la mañana de Navidad”.
Looks like no one can contain their excitement on Christmas morning!
From all of us here at Edinburgh Zoo we hope you have a very #MerryChristmas.#HoppingMadRockhopper pic.twitter.com/dqydnIRmYW
— Edinburgh Zoo (@EdinburghZoo) 25 de diciembre de 2017
Sin embargo, para otros usuarios este comportamiento es una reacción que muestra la desesperación del animal al encontrarse encerrado en un recinto.
Parece ser que lo del pingüino del zoo de Edimburgo no tiene ninguna gracia. Pobre bicho, en serio.
— Mónica Carballal (@MoniCarballal) 25 de diciembre de 2017
El presentador de televisión Frank Cuesta también ha criticado duramente las imágenes en su canal de Youtube. Lo ha hecho en un vídeo que ha titulado Ni puta gracia. En él, el presentador achaca el comportamiento del animal a la “locura” que padece por estar encerrado.




