
La Fiscalía de Francia ha abierto una investigación preliminar contra la empresa estadounidense de equipos electrónicos, software y servicios en línea Apple por presunta obsolescencia programada, según han informado este lunes fuentes judiciales.
La pesquisa, que ha sido abierta después de que una organización de consumidores presentara una denuncia, estará dirigida por la Dirección General de Competencia, Asuntos del Consumidor y Control del Fraude (DGCCRF, por sus siglas en francés), que forma parte del Ministerio de Economía.
Apple reconoció el mes pasado haber tomado una serie de medidas para hacer frente a las quejas por el gasto de batería de sus dispositivos, lo que podría tener un efecto negativo sobre la velocidad de los procesadores de los mismos, especialmente en algunos modelos antiguos de iPhone. Los usuarios habrían notado que sus móviles funcionaban con mayor lentitud, lo que al final hacía que optaran por comprar un nuevo modelo de Apple, sin saber que la propia empresa estaba detrás de esa ralentización deliberada.
La investigación de la Justicia francesa podría llevar meses dependiendo de los hallazgos que se registren. Una vez terminada, el caso podría darse por terminado o pasar a manos de un juez para una pesquisa en mayor profundidad.
De ser hallada culpable, la compañía, según la legislación gala, podría tener que pagar una multa de hasta un 5 por ciento de sus beneficios anuales por haber acortado la vida útil de sus productos deliberadamente.
Apple ya se enfrenta a varias denuncias de este tipo en Estados Unidos por haber timado a los usuarios de iPhone por ralentizar los dispositivos sin realizar ningún tipo de advertencia previa.




