
El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife en la que se absuelve a tres trabajadores del centro de menores de Valle Tabares –el director, el jefe de seguridad y un vigilante– de un presunto delito de torturas graves.
El auto de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, hecho público este viernes, rechaza el recurso de casación interpuesto por la acusación particular, avala la inocencia de los acusados y exonera también al Gobierno de Canarias, la Fundación Ideo y la empresa Seguridad Integral Canaria, encargados de la gestión del centro.
A raíz de un convenio suscrito el 1 de septiembre de 2004, se concede a la empresa el servicio de seguridad y vigilancia del centro, quien a final de mes, adquiere correas de contención psquiátrica, retirados finalmente por orden judicial el 30 de diciembre, un mes después de los hechos.
La supuesta víctima contaba con 16 años cuando ingresó en el centro en régimen semiabierto por tiempo de un año, siendo sometido durante seis días a medidas de separación de grupo y de contención mecánica, si bien se desconoce como se aplicaron las medidas.
El tribunal cuestiona la credibilidad de los argumentos del denunciante porque hay contradicciones y no constan partes médicos, aparte de las pruebas testificales, y no considera probado el tipo de contención empleada ni su duración, ya que en las correas había restos de orina, pero no se puede precisar si son de la víctima.





