
El Ayuntamiento de Santa Cruz aprobó este lunes los pliegos de licitación de ocho kioscos en Las Teresitas, establecimientos que vienen a sustituir a los que hace ya más de un año se cerraron por incumplir la normativa vigente. Tras consultar, los pliegos, los que fueran los kiosqueros han puesto el grito en el cielo, al comprobar que se les pide una aval de 100.000 euros para poder acceder a la licitación. Además, los pliegos establecen que la construcción de los nuevos kioscos debe correr a cargo del licitador y según se recoge el coste aproximado de un lote, formado por kiosco, terraza y hamacas, roza los 70.000 euros.
“Durante todo este tiempo nos han venido diciendo que sería concurso al que podría acceder cualquier vecino de Santa Cruz y, desde luego, un aval de 100.000 euros no permite que acceda cualquiera”, explicó a DIARIO DE AVISOS una de las afectadas, Iratxe González, empleada del que fuera el kiosco Lucas. La indignación es tal que los empresarios se han dirigido a la Federación Española de Kiosqueros para que analicen el contenido de los pliegos y vean si existe la posibilidad de presentar algún tipo de recurso que rebaje el aval que se pide, ya que, insisten, “nos parece desorbitado”.
“No solo tienes que presentar ese aval, sino además hacer la oferta, por encima del mínimo que establecen en el canon (10.000 euros al año) para poder quedarte con la concesión”, detalla González. “Si a eso le sumas que solo te dan la concesión por cuatro años y que el kiosco se lo queda el Ayuntamiento cuando pasen los cuatro años, estamos hablando que como mínimo tienes que contar con 200.000 euros para acceder a un kiosco”.
Para el colectivo los pliegos vienen a desincentivar a cualquier emprendedor que quiera iniciarse en este negocio e invertir en él. “Está claro que con estos pliego solo las grandes empresas podrían acceder. Lo que no se nos puede pedir es que nos hipotequemos de por vida para acceder a esta concesión”.
Según los pliegos, además, se señala que, en caso de que los ingresos sean superiores a los estimados, el canon mínimo establecido se verá incrementado en función del aumento de ingresos que se produzca. La documentación del concurso incluye un informe económico con la estimación de ingresos y gastos para los cuatro años.
Así, se señala que el ingreso bruto anual por un kiosco y su terraza es de unos 174.000 euros, lo que trasladado a los cuatro años de la concesión, eleva la cifra hasta casi los 700.000 euros. Por la explotación de las hamacas, el ingreso bruto estimado es de 69.000 euros al año y por los cuatro años 276.000. En cuanto a la estimación del gasto anual, este es de 112.000 euros al año por cada kiosco y de otros 27.000 por las hamacas.
Una vez contrapuestos ingresos, gastos y amortización de la inversión, según el estudio financiero recogido en el pliego técnico, el beneficio neto anual estimado por kiosco es de 44.000 euros el primer año.
En conjunto, según ese estudio, un lote de explotación, conformado por kiosco, terraza, hamacas y sombrillas, puede alcanzar unos ingresos netos por los cuatro años de más de 300.000 euros. Y los obtenidos por la totalidad de la explotación, es decir, los ocho kioscos asciende a más de dos millones.
Camas balinesas a 10 euros, hamacas y sombrillas a 2 y comida envasada
Los detalles de la concesión ofrecen datos como que cada uno de los kioscos podrá instalar cuatro camas balinesas, cada una equivale a dos hamacas. El precio estimado por unidad es de unos 10 euros. Para las hamacas y las sombrillas el precio máximo estimado es de dos euros. En cuanto a la comida, los kioscos no podrán cocinar. Todo lo que se sirva debe ser envasado previamente o haber sido hecho a la plancha. “No podremos poner ni unos calamares”, se quejan los kiosqueros. Tampoco se podrán poner cortavientos en las terrazas, publicidad de cualquier tipo o televisiones en los kioscos.





