
Tenerife por la Bici comenzó a pedalear hace cerca de 15 años, en el entorno de la plaza del Cristo de La Laguna, cuando un grupo de hombres y mujeres decidieron “empezar a salir en bici de forma colectiva y ocupar las calles”, como una forma de impulsar este medio de transporte y, en general, la movilidad sostenible. Un grupo que, desde entonces, no ha dejado de crecer y que cada vez se ha ido involucrando más en la vida social de, sobre todo, Santa Cruz y La Laguna, hasta que el verano pasado decidieron constituirse como entidad jurídica, con Luis Prieto como presidente. Amante de la bicicleta, Prieto afirma que es “clave” que las urbes se conviertan en “ciudades 30”, es decir, que en “todas las calles de las zonas residenciales, comerciales y de ocio” la velocidad máxima permitida se reduzca a 30 kilómetros por hora, lo que permitiría “coexistir los coches y las bicicletas”.
-¿Cómo calificaría el desarrollo de la bicicleta en la Isla como medio de transporte alternativo?
“Creo que estamos muy atrasados, con cierto grado de conciencia al respecto pero tampoco es que hayamos avanzado mucho. El principal problema que tenemos no es de infraestructuras, desde mi punto de vista creo que está en nuestras mentes. Y no es un tema de disponer de más infraestructuras, de hecho, uno de los pilares del desarrollo sostenible se basa en la racionalización de las estructuras existentes”.
-¿La implementación de una red de préstamo de bicicletas públicas ayudaría a cambiar la mentalidad y fomentar el uso de la bicicleta?
“Creo que tiene sus ventajas e inconvenientes. Hasta ahora no ha habido una red que sea rentable económicamente, pero eso no quiere decir que no se tenga que hacer porque la rentabilidad tiene que ser social. Pero quizás, previo a la implantación de una red de préstamo, sería mejor instaurar políticas que hagan que las personas cambien el modo de entender la movilidad. Un elemento muy importante es la formación, de los técnicos de Urbanismo y de los políticos responsables, eso es clave porque si no entienden el concepto de movilidad sostenible no vamos a avanzar nada porque todas las actuaciones serán dispersas y no tendrán coherencia. Esa sería la primera inversión, y la segunda tendría que ver con la creación de una red de aparcabicis ubicadas en aquellos puntos que permitan la intermodalidad, es decir, cerca de parkings o estaciones o paradas de guaguas o tranvía.Y luego la inversión en planes de movilidad para la ciudad, con la creación de redes de carriles ciclables, carriles bici… Pero si no cambia la mente, olvídate”.
-¿Diría que el municipio de La Laguna es el que está actualizándose más en la Isla en esta materia?
“Sí, pero La Laguna, al ser una ciudad universitaria y sin desnivel en el casco, tiene una tradición de uso de la bicicleta. Es una ciudad en la que se ha iniciado pronto la conciencia de la movilidad sostenible. También su origen es anterior al vehículo, con lo que su construcción invita a un uso de la movilidad a pie y en bicicleta”.
-¿Qué opina sobre el carril ciclable que se va a poner en marcha a finales de mes y que unirá los tres campus universitarios?
“Es una idea bienvenida, aunque tendría que haberse puesto en marcha antes, como primera aproximación para experimentar cuáles son las consecuencias de tener un carril así. Se va a poder visualizar un espacio compartido entre la bicicleta y el coche, y que los conductores se vayan acostumbrando a ver a los ciclistas como parte de la calzada”.
-¿Y sobre lo que se ha anunciado que tendrá el nuevo PGO de La Laguna respecto a la bicicleta?
“Esto es muy importante, que exista una planificación y que se recojan las infraestructuras, pero los pasos más importantes tienen que ver, sobre todo, con cambios en la mentalidad. Por eso soy más partidario de las políticas que no tienen que ver con la intervención física en el territorio, que serían las más caras y lentas. Pero hay otras que tienen que ver con la racionalización del coche que son solo de carácter normativo, haciendo, por ejemplo, que las ciudades se conviertan en ciudades 30, es decir, haciendo que los vehículos circulen por todas las calles de las zonas residenciales, comerciales y de ocio a una velocidad máxima de 30 kilómetros. Es clave para que puedan coexistir los coches y las bicicletas. Son medidas sencillas, como evitar que todos los coches entren en Santa Cruz a la vez poniendo aparcamientos disuasorios por el camino, y que tengamos una red de movilidad interna que permita el uso intermodal de la bicicleta”.
-Creo que en breve se van a reunir con el Ayuntamiento de Santa Cruz…
“Vamos a reunirnos con el Ayuntamiento, a través de Santa Cruz por la Bici, y también estarán la DGT y representantes de diferentes áreas municipales y del Cabildo. Desconozco el contenido del orden del día, pero supongo que se debatirá el documento de propuestas de Santa Cruz por la Bici en la ordenanza de circulación. Hay un elemento clave que tiene que ver con la congestión en la entrada a Santa Cruz, y otro con la TF-11, la carretera que va a San Andrés, que es del Cabildo y tiene un tramo con la categoría de autovía. Hay una propuesta muy interesante que es desclasificarla como autovía, sobre todo porque implicaría una reducción de la velocidad de 90 kilómetros a 60 o 50, con lo que las entradas y salidas, que ahora mismo tienen forma de vías de aceleración y desaceleración, se convertirían en cruces, con lo que el actual trazado, que es muy peligroso para las bicis, se sustituye por pasos de peatones. Y esto no supone grandes inversiones. Otra cosa es que luego se quiera continuar el carril bici hasta Las Teresitas, pero eso ya supone un gasto y más años”.
-¿Tienen prevista alguna propuesta para el Cabildo?
“Hay una que creo que también es muy interesante y que tiene que ver con la movilidad laboral, que produce muchos desplazamientos. Por ejemplo, el Cabildo tiene una plantilla de más de 5.000 personas y no tiene un plan de movilidad, el polígono industrial El Mayorazgo tiene en torno a 3.000 personas pero no tiene una red de transporte público que permita a los trabajadores a llegar a su puesto de trabajo de manera sostenible. Y luego los eventos que reúnen más de 400 personas tienen que tener un plan de movilidad… Y otro elemento muy importante tiene que ver con el cicloturismo, conectando con la EuroVelo Atlántica”.
-¿En qué punto se encuentra este tema?, ¿el Gobierno está realmente interesado?, ¿va a hacer la petición?
“El Gobierno tiene la pretensión de hacerlo y de encargar un estudio previo, a través de la Viceconsejería de Turismo, para hacer un diagnóstico para la EuroVelo en Canarias y, a partir de ahí, tomar las medidas y actuaciones correspondientes. Tenemos hasta 2019 para hacer la propuesta de incorporación a la red europea de determinadas vías que cumplan con los requisitos, y el Gobierno está realmente interesado. De hecho, creo que hablamos de unos 40.000 millones de euros que mueve el cicloturismo en Europa al año, y de ese volumen creo que ni el1% llega a España, , con lo que tenemos un potencial enorme para atraer un turismo vinculado a la bicicleta”.





