cine

‘El Perdón’ te hace libre

Paola García-Sanjuán cuenta en un cortometraje la historia de superación de Jorge Ramos tras sufrir una brutal agresión

Paola García-Sanjuán y Jorge Ramos Carballo. ANDRÉS GUTIÉRREZ

La sonrisa perpetua de Jorge Ramos Carballo es contagiosa y no deja vislumbrar su historia. Sin embargo, después de escucharle contar el proceso de superación que realizó tras lo ocurrido, entiendes esa sonrisa y el mensaje que quiere dar al mundo con el corto El Perdón, coproducido junto a su amiga de la infancia Paola García-Sanjuán, encargada también del guion y la dirección. Estrenado en TEA Tenerife Espacio de las Artes el pasado viernes, viajará al Festival de Cannes dentro de la sección Short Film Corner.
El Perdón, protagonizado por Lola Marceli, Víctor Sevilla, Mario Mayo y Paula García-Sabio, cuenta el proceso de superación de Jorge tras nueve años de resentimiento y frustración después de que el exnovio de la chica con la que salía mientras estudiaba en Newcastle (Reino Unido) le asestara 21 puñaladas y a ella otra en el cuello. Ambos sobrevivieron.

“El corto muestra cómo se pasa de un momento de negación, que no te aceptas a ti mismo, que no te gustas, no te sientes seguro contigo mismo y que quieres acabar con todo porque tu mundo es gris y oscuro, a ver la luz al final del túnel y encontrar el perdón en ti, y ver que es la manera de continuar adelante y de sentirte libre”, explica Paola. “Quería contar su historia de superación personal y reclamo de derechos humanos. Personalmente, yo no sé si estando en su piel podría haber evolucionado de la misma manera. Es impresionante”.

Paola García-Sanjuán. | A. G.

Para Jorge ver su historia en una gran pantalla es inexplicable. “Siempre he sido figurante en mi vida. Nunca quiero ser el centro de la atención, prefiero escuchar”, pero este tinerfeño tuvo que superar una afasia derivada del ictus que sufrió tras la agresión, aprender a hablar y caminar de nuevo. “Volvió a nacer”, añade Paola. “Yo ya sabía su historia, pero cuando ocurrió no pude ir a Newcastle a verle. Entonces, años más tarde, cuando estaba trabajando en el rodaje de Una hora menos en Canarias, lo invité como extra y allí aproveché para indagar todo lo que pude”, explica. En aquel momento Ramos le dijo: “Tú, que te dedicas a esto, ya tienes una historia por si algún día se te ocurre escribir un guion”.

Ese momento llegó en enero de 2017. “Llevaba un tiempo dándole vueltas a escribir un corto con mensaje y le llamé y los planetas se alinearon. Le pregunté que cómo iba de lo suyo y me dijo una frase que fue el comienzo de todo: “Me pillas en el mejor de los momentos”.

Porque Jorge, después de todo, “ya estaba con ganas de explicarle al mundo” su historia. ¿Pero cómo puede una persona perdonar a alguien que le ha cambiado la vida de la manera más trágica que uno pueda imaginar?. “Al principio estaba muy cabreado, pero una persona me hizo ver que no debía culpar al atacante, porque no fue algo personal hacia mi persona, sino hacia una idea que tenía de mí. Me veía como un opuesto. Cuando acepté esa idea, empecé a relajarme y con la mejora de mi habla, pues lo perdoné. Lo que aceptas te transforma. Fui aceptando mi habla, mi humor, porque también había cambiado mi forma de ver la vida. Ahora todo lo que me rodea, mi familia, mis amigos, tiene más fuerza y más amor. Lo que no me interesa, paso de ello olímpicamente. Si me hieren, hago lo que sea para que siga de largo. Hay cosas que no se pueden evitar, pero hay que seguir adelante, porque si no, te quedas parado”.

Jorge Ramos Carballo. | A. G.

Y esto es precisamente lo que se cuenta en el corto y lo que ambos quieren transmitir a la gente que pueda sentirse en un momento oscuro. “Siempre hay una salida. A mí su historia me inspiró muy fuerte. Es un mensaje de esperanza, de crecimiento personal, de optimismo”, explica García-Sanjuán. Y ese mismo amor se sintió en el set de rodaje. Fueron solo dos días, pero muy intensos, con sesiones de más de 12 horas de grabación, “pero todo el mundo ha metido muchísimo corazón”. “Hubo mucha conexión. Lo que íbamos a hacer era muy real, con mucho sentimiento y muy bonito. Es una gozada trabajar cuando tienes tanto entusiasmo y la entrega es brutal”, afirma Paola, que cuenta que el día de la grabación de la agresión no invitó a Jorge. “Revivir eso no aportaba nada”.