
Había depositadas muchas esperanzas y, al final, el gozo en un pozo. Después de 14 años sin bandera azul en Las Teresitas, el Ayuntamiento se propuso este año recuperarla y se puso manos a la obra para cumplir con los requisitos ambientales, sanitarios, de calidad de las aguas de baño, de seguridad, de accesibilidad y de servicios. Pero muy bien no se debieron hacer las cosas, porque la gran playa chicharrera se quedó sin el distintivo de calidad. Y va para 15 años. ¿Maldición o dejadez del Ayuntamiento?





