
Windell Boutte, cirujana plástica de Atlanta (Georgia), en Estados Unidos, ha sido demandada de forma colectiva después de que una serie de vídeos, donde esta aparecía bailando y cantando, salieran a la luz. Lo hacía junto al resto del equipo médico mientras operaba a sus pacientes en el quirófano.
Según recoge el diario británico Daily Mail, se han localizado docenas de vídeos que muestran a la mujer en dicha actitud. “No se puede tratar a un paciente de una manera más indigna”, lamenta Susan Witt, abogada de uno de los antiguos pacientes de Boutte.
La denuncia de Ojay Liburd, de 26 años, es una de las sietes que conforman el requerimiento, en el que culpa a la cirujana de provocar un daño cerebral permanente a su madre.





