
El Gobierno de España quiso ayer paliar, sin lograrlo, el profundo malestar generado entre los canarios, que se vieron desagradablemente sorprendidos esta semana al enterarse de que el aumento hasta el 75% de las bonificaciones para los residentes en los viajes entre las Islas y la Península se retrasa medio año. La decisión del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez de aprobar un decreto con carácter de urgencia en el Consejo de Ministros de la semana que viene solo acorta la demora a unos cinco meses. En el mejor de los casos, a cuatro. Ello implica que la planificación de miles y miles de ciudadanos de las Islas, antes ilusionados al comprobar que al fin se les reconoce su derecho a disfrutar de una movilidad similar a la que tiene el resto de españoles, se ha hecho añicos este verano. La decepción se agranda al entender, como se defiende desde la clase política canaria, que la opción de aprobar un decreto ley era factible, de tal modo que la mejora se aplicase de forma automática a partir del lunes, 1 de julio, día en que entran en vigor los Presupuestos Generales del Estado para 2018. Aunque desde Fomento se descarta incomprensiblemente la vía del decreto ley, todo un especialista como es Santiago Pérez, profesor de Derecho Constitucional, defiende hoy en DIARIO DE AVISOS que no presenta obstáculo constitucional alguno.
Aunque el pesimismo gana terreno, no todo está perdido. Que el secretario regional del PSOE, Ángel Víctor Torres, se reúna el próximo lunes con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, es una buena noticia, dado que los socialistas canarios son un excelente aliado en la búsqueda de una solución satisfactoria para este asunto. De lo que traten Torres y Ábalos sabrán los presidentes Fernando Clavijo y Francina Armengol (Baleares) en una cita institucional que tendrá lugar al día siguiente del encuentro en el Ministerio entre los dos socialistas.
La decepción generada en Canarias se traslada a los medios de comunicación a través de las declaraciones de los representantes de la clase política regional, empezando per el líder de Nueva Canarias, Román Rodríguez, muy crítico con el retraso pero cargado de razón al recordar que este aumento de la bonificación en los viajes, se aplique ahora o dentro de medio año, está garantizada. Y lo está, no solo para este año, sino para siempre, gracias a su inclusión en el nuevo REF económico.
Pero, en realidad, es en la calle donde mejor se percibe el malestar, donde se palpa sin esfuerzo el desengaño de la gente. La ciudadanía canaria está molesta por este retraso que no esperaban ni las compañías aéreas, listas para que todo funcionara correctamente desde el primer momento.
Y ese malestar, decepción, enfado (o como quieran llamarlo) se entronca con la secular sensación de abandono con que el isleño siempre ha percibido las decisiones del poder central que le afectan en su día a día.






