Economía

Un técnico sin perfil político, al timón del Banco de España

El joven gobernador de la institución monetaria es un ‘hombre de la casa’ y con sólidos contactos en Europa. Su nombramiento fue una de las últimas decisiones de Rajoy

EUROPA PRESS

Pablo Hernández de Cos (Madrid, 20 de enero de 1971) cogió el pasado 11 de junio las riendas del Banco de España en sustitución de Luis María Linde. El nuevo gobernador, sin vínculo político alguno y con un currículum brillante, es un hombre de la casa, ya que lleva en la institución más de dos décadas. Antes de ser nombrado gobernador, Hernández de Cos dirigía el área de Economía y Estadística del Banco de España, un cargo clave en la institución.

Se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales en el Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef) en 1993, en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia al año siguiente y obtuvo su doctorado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense en 2004, cuya tesis fue dirigida por José Manuel González-Páramo. En 2009 realizó un programa ejecutivo en el IESE Business School de la Universidad de Navarra. Ha sido profesor asociado del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid y del Instituto de Empresa (IE).

Su carrera en el Banco de España se inició en el año 1997 como economista titulado del Servicio de Estudios del Banco de España y ha hecho toda su carrera profesional en el regulador de la política monetaria española y por ello conoce a la perfección la entidad por dentro.

Entre 2004 y 2007 fue asesor del consejo ejecutivo del Banco Central Europeo. Desde el 1 de octubre de 2015 ocupó el cargo de director general de la Dirección General de Economía y Estadística del organismo, tras la renuncia de Luis Malo de Molina que ocupaba el cargo desde 1992. El pasado 28 de mayo fue propuesto por el Gobierno español para el cargo de gobernador del Banco de España, y el 30 de mayo fue nombrado en el cargo con efectos el 11 de junio; fecha en la que hizo promesa ante el rey Felipe VI. Hernández de Cos será ahora el encargado de dirigir los próximos seis años el Banco de España y presidir el Consejo de Gobierno y la Comisión Ejecutiva de la institución. Su nombramiento fue una de las últimas decisiones del Gobierno de Mariano Rajoy antes de la moción de censura que resultó aprobada al día siguiente y significó el cambio de Gobierno.

Su inglés es excelente y conoce a la perfección la ciudad de Fráncfort, centro de las decisiones financieras más relevantes en la zona del euro, por eso es tan importante su nombramiento por sus sólidos contactos en la Unión Europea lo que puede incrementar el perfil de España ante los organismos monetarios europeos.

Uno de sus primeros retos será recuperar el prestigio de la institución. Para ello es el candidato perfecto: sin perfil político, un hombre experto en macroeconomía y con excelentes relaciones en Europa. Por eso, desde el principio apareció en todas las quinielas como el candidato ideal. Sin embargo, su nombramiento también ha tenido algún escepticismo. Desde el sector financiero se le ha criticado, precisamente, por su escasa experiencia internacional financiera y su afán de dar protagonismo a labor de análisis de la entidad, como ya hizo en su momento Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Sin embargo, hay otros sectores que consideran que Hernández de Cos será el hombre perfecto para dar un impulso al Banco de España en Europa, ya que estos meses serán claves para preparar la posición española en las negociaciones del brexit.

El nombramiento de Hernández de Cos rompe, además, con la dinámica de los últimos años de perfiles más políticos y con una clara vinculación con el sistema financiero. El nuevo jefe del Banco de España es un brillante experto en macroeconomía, sin ninguna experiencia política y muy alejado de los problemas financieros de las últimas décadas, algo en lo que algunos expertos coinciden que necesita el organismo muy perdido en la realización de estudios y menos dedicado a la negociación monetaria.

Hernández de Cos es, además, un experto en pensiones y es autor, junto a Juan F. Jimeno y Roberto Ramos, de un estudio sobre el futuro del sistema de protección social.