
Es habitual ver en la ciudad a jóvenes con su monopatín a cuestas, unas veces haciendo uso de él como un vehículo más de transporte y otras, lanzándose escaleras abajo, subiéndose a los bordes de un banco en el parque o circulando a más velocidad de la permitida.
La nueva ordenanza de tráfico que se encuentra en fase administrativa no solo regula el uso de los patines, patinetes, monopatines o similares no motorizados, sino que también establece un régimen de sanciones por su mal uso. Es una queja habitual de los vecinos de calles como Rambla Pulido ver cómo los monopatines bajan a toda velocidad por la acera, sin muchos miramientos. Bien, esta conducta ha sido calificada en la nueva ordenanza como una falta muy grave, como también lo es toda acción intencionada de afeamiento y maltrato practicada sobre muros, paneles, barandillas, escaleras, vallas, vehículos o cualesquiera otros elementos del mobiliario urbano que afecte gravemente a su funcionalidad, o estética.
Estas acciones están castigadas con multas que van de los 200 a los 500 euros, dependiendo del grado de la infracción. La ordenanza también considera una falta grave o muy grave circular perturbando el tránsito de los peatones de forma que lo imposibilite y/o cree un riesgo muy grave para los mismos, o circular con patines, monopatines o vehículos de movilidad personal por la calzada fuera de los casos permitidos.
Serán los agentes de la Policía Local los que, en cada caso, establezcan el grado de la sanción que se ha de imponer, pero, como medida cautelar, se autoriza a los agentes no solo a ordenar el cese de la conducta que se esté realizando, así como intervenir y poner a disposición del órgano instructor los patinetes o monopatines y similares motivo de la infracción.
El propietario del objeto intervenido podrá retirarlo, previo pago de la tasa correspondiente, salvo que el órgano instructor considere necesario la continuación de la medida cautelar y no devolver el objeto.
Plaza de los patos
Ayer, aunque la ordenanza no se encuentra en vigor, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz dio los primeros pasos en la regulación de uso de monopatines, aunque para un espacio concreto como es la plaza de Los Patos. Según informó el Ayuntamiento, la Junta de Gobierno, a propuesta del alcalde, José Manuel Bermúdez, aprobó la prohibición del uso de patines y monopatines en la plaza de Los Patos, recientemente rehabilitada por el Consistorio. La decisión pretende contribuir a la conservación de un elemento patrimonial de la ciudad con más de 100 años de historia, en cuya remodelación se han invertido cerca de medio millón de euros. “Se trata de mantener en esta plaza unos usos compatibles con su correcto mantenimiento y evitar, en la medida de lo posible, actividades que puedan dañar los elementos artísticos de la misma, que son muchos”, explicó Bermúdez.
A esta prohibición específica de patines y monopatines se suma la que rige, a nivel general, para las bicicletas en espacios de similares características.
El alcalde precisó que “Santa Cruz tiene lugares perfectamente habilitados y dotados para la práctica de estas actividades, con lo cual la medida no supone ningún perjuicio para los aficionados, que son básicamente niños y jóvenes”.





