
“Si fuera a rodar una película sobre la Gesta, el teniente Grandy sería mi primera opción como protagonista. Gutiérrez estaría bien para una película histórica, pero más aburrida… Como lo del 25 de julio de 1797 es una historia militar de primer orden, tendría que tratarse de una película de acción. Hay otros candidatos, pero en principio me quedo con Grandy”. Quien hablaba así en su día era nada menos que Teodoro Ríos, referente del cine canario muy vinculado a la Asociación Gesta 25 de Julio de 1797.
En la histórica victoria de los tinerfeños sobre el gran marino británico Horacio Nelson se puede encontrar, ocultos al gran público, una serie de personajes extraordinarios rescatados del olvido por especialistas y curiosos, pero desconocidos aún para la ciudadanía. Uno de los casos más llamativos es el de Francisco Grandy Giraud. Sin la participación de este teniente santacrucero, el resultado de aquella memorable batalla bien pudo ser diferente.
Lejos de pretender emular el gran trabajo de los estudiosos locales -muy recomendable www.amigos25julio.com-, veamos cómo dos acciones de Grandy en aquellos cinco días de julio definen a este héroe tanto desde la perspectiva intelectual como la emotiva. En frío, y a pesar de la terrible amenaza que suponía la presencia de la gran flota inglesa frente a las costas tinerfeñas. Grandy fue quien advirtió al gobernador del castillo de San Cristóbal, José Monteverde, que el punto ideal para un desembarco -la playa de La Alameda- estaba desguarnecido por la artillería local. A pesar de que el consejo llegó la noche antes del ataque, Monteverde supo escuchar a su brillante oficial y ordenó abrir una tronera en la que se situó el cañón El Tigre, por todos conocido como la pieza artillera que mutiló a Nelson y terminó por decidir la contienda.
En caliente, en medio del fragor del combate, también está documentado que fue Grandy quien lideró a un puñado de valientes para rescatar los cañones que los ingleses desembarcados habían clavado al suelo en la punta del muelle y así inutilizarlos. El teniente y sus hombres quitaron los clavos y las piezas volvieron a enviar mensajes de muerte y destrucción al invasor.

No hay duda de que el general Antonio Gutiérrez de Otero y un cañón, El Tigre, son los iconos populares de la bien llamada Gesta. Pero ¿fue Grandy el que manejó la conocida pieza artillera? No hay constancia histórica, pero sí de que el teniente, ante la falta de hombres, hizo funciones de artillero, lo que, unido a que El Tigre estaba a su mando, no es de ilusos imaginar al propio Grandy barriendo a cañonazos la playa con la metralla que acabó destrozando el brazo derecho al futuro vencedor de Trafalgar, firmando así la mayor derrota del considerado como más ilustre de la por sí espléndida historia de la Marina inglesa.
“Nunca sabremos quién disparó el cañón y lo más probable es que se tratase de un artillero anónimo”. Quien nos devolvía en su día al terreno de lo plausible es Jesús Botana, miembro de la tertulia de Amigos del 25 de Julio. A cambio, Botana nos abre la espita de toda una granada de personajes desconocidos que destacaron por su valía en la defensa de Santa Cruz de Tenerife: “Grandy lo hizo muy bien, pero hay más. Se me ocurre inmediatamente el nombre del teniente Siera, pero podríamos hablar desde las aguadoras, cuyo comportamiento fue fabuloso, hasta el propio Gutiérrez, al que España no ha reconocido como debe. Al fin y al cabo, derrotó a los ingleses en tres batallas distintas: aquí, en Menorca y en Las Malvinas. Casi nada…”.
Francisco Grandy Giraud (1755-1802) nació en Santa Cruz de Tenerife un 23 de enero, siendo hijo de la lagunera Ana Josefa Giraud y del comerciante gaditano Anastasio Grandy, establecido en la capital tinerfeña desde su juventud, tal y como nos informa Jesús Arencibia. Era de las Milicias Provinciales de Artillería y tenía fama de buen militar, responsable y cumplidor, aunque de carácter severo. Soltero, taciturno y solitario, era persona de pocas palabras y de aspecto no muy saludable. Lo que se dice un hombre gris. Sin embargo, en el pueblo se hablaba de su vasta cultura.





