
POR JOSÉ G. RODRÍGUEZ ESCUDERO
“… quando Dios castigó aquel puerto con una peste de fievre amarilla, que havía día en que morían más de sien personas; se encomendó a la milagrossísima ymagen de Nuestra Señora Dª Nieves suplicándole se condoliere de ella y que le livertase de aquel azote y parese la Virgen le oió, por lo que mandó un anillo de oro con gran esmeralda quadrada…”
Patrona inmemorial de la Isla de San Miguel de La Palma, los orígenes del culto a la Virgen de Las Nieves se pierden en un pasado tan remoto como oscuro, y ha sido motivo de debate insular en todo tiempo. Como escribía en 1753 el dominico palmero fray Luis Tomás Leal en el prólogo de la novena a la Morenita, “ignórase el quándo, quién y de dónde vino aquel portentoso simulacro, que es de piedra, y no muy sólida, de tres quartas de alto, de color clarimoreno y con la preeminencia de todas las señales que, según arreglada crítica, califican por extraordinarias y milagrosas otras santas imágenes”.
La imagen de la Virgen es una pequeña efigie de estilo románico tardío del siglo XIV (hay investigadores que aseguran que pertenece al siglo XIII) y se muestra sobrevestida para su culto. Varios estudiosos, entre los que se encuentra el prestigioso profesor palmero Pérez Morera, han considerado su posible origen sevillano. El desaparecido y polifacético artista Fernández García –figura importante en la creación de esta fiesta mariana que nos ocupa- escribió: “una obra gótica con reminiscencias románicas”. Mide 57 cms. y está realizada en barro cocido, material con el que modelaron sus esculturas los artistas flamencos o franceses activos en la ciudad hispalense en el siglo XV. Hernández Perera nombraba como ejemplos de ellos a Lorenzo Mercadante o Miguel Perrín. El investigador palmero Martín Sánchez ha publicado un minucioso estudio sobre el imaginero Lorenzo Mercadante de Bretaña en el que le atribuye la autoría de la milagrosa imagen. Otros estudiosos, como el Marqués de Cubas en 1694, señalaban que es de “barro portugués con letreros en la orla o manto que no pueden leerse”. También es curioso señalar que la beata María de San José, en 1680, tuvo la revelación de que la imagen de la Negrita había sido formada por los ángeles del cielo de “la columna en que fue azotado el Señor”.
Recordemos que la “Gran Señora de La Palma” ostenta el título honorífico de Alcaldesa Honoraria y Perpetua de los catorce municipios: Santa Cruz de La Palma (1942), Los Llanos de Aridane (1964), Fuencaliente de La Palma (1982), Breña Baja (1992), Breña Alta (1994), Puntallana (2004), Villa de Mazo (2005), San Andrés y Sauces (2005), Tijarafe (2005), Villa de Garafía (2010), Barlovento (2010), El Paso (2010), Puntagorda (2010) y Villa y Puerto de Tazacorte (2010). Curiosamente también lo es del municipio tinerfeño de Güimar (1985).
El Excmo. Cabildo Insular de La Palma, por unanimidad, ha acordado conceder la Medalla de Oro de la Isla de La Palma al Real Santuario Insular (Pleno del 14 de enero de 2011), así como el título de “Regidora Mayor de La Palma” a la Virgen de Las Nieves (Pleno del 11 de febrero de 2011).
El Papa Pío XII, mediante Breve Pontificio dado en Roma el 13 de noviembre de 1952, reconoció y declaró este Patronazgo Inmemorial de la Virgen de Las Nieves y de San Miguel Arcángel sobre toda la Isla de La Palma.
Desde siempre se ha oído hablar sobre una extraña inscripción que, supuestamente, ha tenido la Virgen grabada en su espalda o dorso de terracota. Un enigmático y célebre epígrafe: “ASIETA” o “ASYETA”, conocido como el acrónimo (sigla que se lee como una palabra) de “Alma Santa Inmaculada en Tedote Aparecida”. Es así como el erudito Juan Bautista Lorenzo Rodríguez (1841-1908) la había descifrado, con lo que se confirmaría su naturaleza prehispánica. (Recordemos que Tedote es el nombre aborigen del cantón donde se halla enclavada la capital palmera). Se trata de un nombre propio que llevan muchas mujeres palmeras de todas las edades y que ha sido asumido como hipocorístico de “Nieves”. Así, desde comienzos del Novecientos, se localizaban registros bautismales con este nombre.





