educación

Reclaman un sistema “justo y ecuánime” en las oposiciones de Educación

Con un elevado nivel de no aptos en la primera fase, los proponentes critican las “vejaciones y obstáculos” que han sufrido, como los problemas con la inscripción telemática y el número de excluidos, un sistema que les “arrebata la dignidad y la oportunidad de alcanzar la meta de todo docente, que le permitan dar clases con unas condiciones laborales estables”

La plataforma Change.org ha recogido en dos días más de 2.440 firmas de apoyo para reclamar un sistema “más justo y ecuánime” en las pruebas de oposición a profesores de Secundaria en Canarias. Con un elevado nivel de no aptos en la primera fase, los proponentes critican las “vejaciones y obstáculos” que han sufrido, como los problemas con la inscripción telemática y el número de excluidos, un sistema que les “arrebata la dignidad y la oportunidad de alcanzar la meta de todo docente, que le permitan dar clases con unas condiciones laborales estables”.

Aseguran que el sistema es “ineficiente”, con unas pruebas de acceso “obsoletas, basadas en la memorización de temarios publicados hace lustros, que exceden los conocimientos necesarios para impartir docencia en Secundaria, y unas pruebas o supuestos prácticos cuyos enunciados rozan lo enigmático, complicando su realización por la escasez de tiempo para su realización”. Detallan que tuvieron que resolver ambas pruebas -antes independientes- en cuatro horas y media, en muchos casos “sin poder tener un descanso, y en unas condiciones infames de comodidad”.

Los firmantes sostienen que ha habido un “concurso opaco y falto de rigurosidad” en las calificaciones, donde se ha aplicado un “estricto y altísimo rasero” que queda reflejado en el escaso número de aprobados y la “extraña” coincidencia de esos números entre los tribunales, con resultados que parece “pudieran formar parte de una estrategia para ajustar los resultados con las plazas ofertadas”.

Por último, tildaron el proceso de “escabechina o masacre”, destacando que la mayoría de las reclamaciones fueron desestimadas, “en un proceso que no ha sido presencial”.