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Pablo Derqui: “Los actores y actrices necesitamos buenos papeles, personajes que nos dejen crecer”

El actor catalán es 'Calígula' en la versión de Mario Gas del clásico de Albert Camus que llegará al Teatro Guimerá en el mes de octubre dentro del Festival de Tenerife

Pablo Derqui como Calígula. | DA

Pablo Derqui (Barcelona, 1976) es licenciado en Humanidades e Interpretación. Y es, además, Calígula, en la versión de Mario Gas del clásico de Albert Camus que se estrenó con éxito en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida en 2017. Ahora, llega al Teatro Guimerá en el mes de octubre, dentro del Festival de Tenerife.

“La cultura nos define como sociedad, así que todo este tipo de iniciativas como el Festival de Tenerife, de difusión y creación de arte me parecen fantásticas”, señala Pablo Derqui, quien asegura que el papel protagonista de la función “ha sido un regalo de Mario Gas, que me ha dado la confianza para desarrollarlo”.

Al respecto, el actor catalán afirma que “los actores y actrices necesitamos buenos papeles, y no me refiero a la fama, sino a personajes que nos dejen crecer”. Por ello define su creación del personaje del emperador romano de manera rotunda: “Mario ha intentado trasladar el texto de la obra lo más claro posible. Algo que hemos intentado es alejarnos de esa figura de loquito”.

Derqui es consciente de que, antes que él, el papel protagonista de esta obra icónica de Camus ha sido representado por grandes de la escena, y así lo reconoce: “Hay muchísimos actores que han representado muy bien este papel. Por supuesto, una referencia ha sido Gerard Philipe, que fue el primero, y con tan sólo 27 años. Después, ha habido otros actores de primer nivel como Luis Merlo o Javier Collado”.

Él, por su parte, ha logrado construir un personaje que ha cosechado las mejores críticas. ¿El secreto? “Me he centrado en el texto, que es muy potente”, asegura.

La puesta en escena ante 3.000 personas en el Festival de Mérida fue, en sus palabras, “mágica”. “Daba un poco de vértigo, pero la verdad es que se creó con ese gran público un manto cálido que te arropa y las críticas fueron muy positivas”, añade el actor.
En su opinión, esta reflexión “sobre la libertad del individuo frente a la sociedad, la falsa moral, la hipocresía, sobre qué papel tenemos en el mundo”, que plantea Camus, tiene una vigencia absoluta hoy en día.

A su juicio, “es terrible” que podamos llegar a empatizar con el tirano. “Los políticos nos venden la moto, y en esta obra decimos claramente: gobernar es robar. Esto genera una sonrisa cómplice en el espectador”.

Además, Derqui subraya que “los grandes papeles formulan grandes preguntas que has de responder y que a todos nos tocan. En este caso, son preguntas que aún no tienen respuestas. Camus las lanzaba en 1940 y pico. Era un momento de desapego de la vida para él, de decepción tras dos guerras mundiales y hoy en día todavía resuenan”.

Pablo Derqui como Calígula. | DA

Gran densidad poética en dos horas

En cuanto a esa calurosa acogida de crítica y público, Pablo Derqui confiesa que, en el momento del estreno, “teníamos una gran incertidumbre porque no era una obra evidente. El texto lleva una gran densidad poética y la función tiene dos horas de duración, por lo que no sabíamos cómo iba a reaccionar el público. Sin embargo, la gente se quedó prendada”.

En ese éxito tiene mucho que ver, a su juicio, la labor de Mario Gas con el texto: “Aunque Calígula no es un monólogo, mi personaje está mucho en escena y debe estar muy bien sustentado por el resto. Mario y todo el equipo han hecho un gran trabajo en este aspecto”.

Tras algo más de un año y después de 85 funciones, el elenco llega a Tenerife los días 13 y 14 de octubre y en diciembre estarán en Madrid. “Después de esto no sé lo que pasará”, explica.

Lo que sí sabe es que en este periplo se ha fortalecido la relación con los compañeros y el equipo, a lo que ha contribuido, sin duda, que ya se conocían desde hace tiempo “y, además, Mario es experto en crear sinergias en el grupo”.

Derqui solo tiene buenas palabras para el veterano actor y director al que considera su “papá mentor” y con el que había actuado en otras ocasiones. “Él me dio toda la confianza para enfrentarme al papel de Calígula”, concluye.