
El remozado Pabellón Quico Cabrera de Santa Cruz de Tenerife sigue sin estar disponible para los clubes de la capital de la Isla. Tras celebrarse el pasado 26 de septiembre el último partido de la Copa del Mundo de Baloncesto Femenino en esta instalación, la misma no ha podido ser utilizada por los distintos equipos de la capital que necesitan su disponibilidad inmediata.
La exigencia de su utilización para el Mundial de Baloncesto motivó que se realizara una necesaria reforma integral, obra desarrollada por Acciona Construcción S.A., con una inversión de 1,5 millones de euros, dejando una moderna instalación para su uso. En el nuevo parqué de la cancha principal solo están pintadas las líneas para disputar partidos de baloncesto. Y, al parecer, no estaba previsto que habría que pintar las líneas para practicar voleibol y fútbol sala, además de hacer unos agujeros, tanto en el parqué como en el hormigón, para poner el sistema de anclaje de los postes de la red de voleibol.
En la reunión mantenida en junio por el Ayuntamiento de Santa Cruz y los clubes, la Concejalía de Deportes se comprometió a que la instalación estaría disponible en tres o cuatro días tras finalizar el Mundial, pero no ha sido así. Y la última fecha que han dado los técnicos de deportes es la del viernes 19 de octubre. “Lo cierto es que llevamos casi 20 días, el pabellón continúa cerrado y los equipos estamos perdiendo la paciencia”, afirmó el presidente del CV Cuesta Piedra, Francis Hernández. “La última fecha que nos dan es que ya podríamos jugar el sábado 20, pero no nos garantizan que entrenemos antes. Todavía no han hecho los agujeros porque, al parecer, tienen que solicitar permiso”, desveló.
“Eso significa que ha habido una falta de previsión muy grande y los clubes lo estamos pagando. No pueden tener una excusa razonable si hace cuatro meses nos decían que después del Mundial utilizaríamos la instalación sin problemas”, apuntó Hernández, que no quiso señalar a ningún responsable. “Confiamos en que cumplan el plazo”.

Las obras en la instalación y la disputa del Mundial motivó que el Cuesta Piedra tuviera que emigrar a entrenar en Ofra y jugar en el Paco Álvarez, una cancha que próximamente será tirada por completo para ejecutar una nueva obra. “Sinceramente, que el Paco Álvarez dure todo lo que tenga que durar. Es la instalación que nos salva la vida a muchos clubes de la capital de diferentes disciplinas deportivas. Nosotros tenemos nueve equipos de base entrenando y jugando allí. Pero no es una instalación habilitada para disputar un partido de categoría nacional, pues no hay vestuarios ni taquillas para cambiarse, falta iluminación, y las palomas campan a sus anchas en el interior y hay que limpiar todos los días sus cagadas por toda la cancha”.
En la misma situación se encuentran los equipos de fútbol sala del Iberia Toscal y el Duggi. En el caso del primero, solicitó el aplazamiento de la primera jornada de competición en casa, mientras que el pasado martes jugó en La Salud su partido de la Copa del Rey con el Salesianos La Orotava.





