CULTURA

‘La italiana en Argel’ llena de magia y pasión el Auditorio

Con la puesta en escena de la obra de Rossini, el proyecto Opera (e)Studio da un nuevo paso en su acertada consolidación, refrendando la inquietud renovadora que le caracteriza

Una imagen de la puesta en escena de esta ópera de Rossini, La italiana en Argel. DA
Una imagen de la puesta en escena de esta ópera de Rossini, La italiana en Argel. DA

Con la puesta en escena de La italiana en Argel, de Gioachino Rossini, ópera que está en cartel hasta mañana domingo, el proyecto de Auditorio de Tenerife Opera (e)Studio da un nuevo paso en su acertada consolidación, refrendando la inquietud renovadora que le caracteriza y el esfuerzo por extender la pasión por el universo lírico, especialmente entre los jóvenes. Es loable el apoyo que esta iniciativa brinda a los noveles profesionales, voces que con probado virtuosismo tratan de abrirse camino en el complejo universo de la escena, al tiempo que hace participe al público en la aventura de dar continuidad a tan sublime expresión creativa.

Tras dos meses de intenso trabajo, los 13 jóvenes que resultaron seleccionados han asumido los roles precisos y junto al Coro de Opera de Tenerife y la Orquesta Sinfónica de Tenerife han llegado a vestir de gala con acertados matices la ópera cómica en dos actos de Gioachino Rossini.

La italiana en Argel sorprende desde los primeros acordes por la excelencia que muestra la Orquesta Sinfónica, con la dirección musical de Nikolas Nägele. Dan la impronta rossiniana, creciendo en brillantez resolutiva, llenando el espacio con la “sinfonía sorpresa”, entre las espumas burbujeantes del champán que el compositor de Pésaro supo esparcir con su inconfundible acierto.

Sorprende desde los primeros momentos la valiente escenografía de Giorgia Guerra, en la acostumbrada línea creativa que desde 2013, con The Fairy Queen, viene realizando en Tenerife. Le acompaña en su cometido Mónica Bernardi, escenógrafa, y Lorena Marín, diseñadora de vestuario. Los dos actos se
desarrollan ágilmente, están llenos de vida, fruto de la atenta lectura que Giorgia Guerra ha hecho del libreto rossiniano, envolviéndolo con un hálito mágico y sugerente, dotado de elementos contemporáneos, como en las sutiles referencias italianas -Vespa, pizzería- con momentos sólidamente logrados como el final del primer acto, uno de los más sublimes de la obra, en el que se produce el entrecruce de voces en ambiente de intensa confusión, haciéndole coincidir con el rock sinfónico.

El elenco ofrece momentos más que prometedores, de valentía y calidad, que permite augurar para muchos el avance hacia metas superiores, como es el caso de Matías Moncada, bajo barítono en el rol de Mustafá. También es el caso de Maria Ostroukhova (Isabella), que, al igual que Milos Bulajic (Lindoro) o Inés Lorans (Elvira), muestra un más que valioso registro y entendemos que están llamados a dar brío al panorama lirico internacional. Los meses de esfuerzo y trabajo, bajo la dirección de Giulio Zappa, en el desafío ante sus clases magistrales, quedan en su biografía y deseamos que sean una referencia de futuro. En fechas previas a esta cita han tenido oportunidad de medirse ante el público con los recitales líricos que ofrecieron en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna y en el Auditorio de Arafo. El Coro de Ópera de Tenerife, dirigido por Carmen Cruz, merece un reconocimiento particular. Este nuevo reto, asumido con acierto, viene a revalidar su alta calidad. En cada nueva cita se aprecia mayor cohesión y dominio de la escena. El trabajo y la dedicación que asumen viene a demostrar lo que desde hace muchos años se había señalado como un valor a potenciar y, por tanto, merecedor de los imprescindibles apoyos.

El decorado permitía disfrutar del trabajo que en meses precedentes ha desarrollado el equipo, los 15 profesionales que en El Mayorazgo dan vida a los proyectos, generando universos evocadores. La italiana en Argel estará en mayo en el Teatro Comunale de Bolonia.