
“La loca de Manolo” es el primer monólogo de Isa Fuentes, una novel actriz palmera que durante las tres décadas de su vida laboral ha formado parte del personal laboral de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias como ayudante de cocina, y que ahora se ha colado en paraninfos y salas de reuniones de institutos de educación secundaria de toda Canarias, para dar voz a una mujer del mundo rural.
Es “una mujer de 80 años muy enferma de cáncer que recrimina a su marido una vida repleta de malos tratos, de palizas y sinsabores y que sueña con recuperar la vida que nunca vivió, una vida de libertad en la que nunca habría perdido un hijo por las palizas de Manolo, y que pese a todas las desgracias tiene un corazón Ferrari, con capacidad para sobrevivir a todo y para perdonar”. Isa Fuentes, que en este viaje cuenta con la colaboración de José Tomás Rodríguez de Paz, subraya que “La loca de Manolo” no trata de ser un ejemplo, “es solo una mujer cualquiera, una mujer mayor del medio rural construida a partir de las historias que he oído, de las cosas que he visto y de las que me han trasmitido un entorno en el que las mujeres, en silencio, muchas veces se han ahogado”.

Su espectáculo se inicia provocando risas entre los adolescentes y termina llevando a muchos al llanto. El monólogo de Isa Fuentes llegó originalmente a las aulas de los institutos palmeros a través de la invitación de la consejera de Bienestar Social del Cabildo palmero, Jovita Monterrey, y las invitaciones no han parado de llegar, incluso para la puesta en escena de este drama hecho verbo en el centro penitenciario de Santa Cruz de La Palma. “Algunos de los reclusos del centro penitenciario, muchos de ellos con un vinculo muy directo con la violencia, me dijeron al final del monólogo que era valiente al ir a la cárcel a representar este personaje, que les hace pensar, que en determinados momentos reconocen en las mujeres que han tratado, y que les hace pensar en lo que nunca debió ser”. Los hombres privados de libertad frente a los que actuó, y para los que se intenta tramitar un permiso especial a través del Ministerio del Interior para impartir un taller de Educación Emocional, ven en “La loca de Manolo” el grito de una mujer que podría ser su madre, su esposa, su hija.
Isa Fuentes da una lección de vida desde un plano doloroso pero realista que le ha llevado a encontrarse con la proximidad a adolescentes que, con solo 15 o 16 años, se ven retratadas en el control machista sobre sus vidas y que han terminado pidiendo ayuda a los servicios de atención a la mujer. “Me ha sorprendido ver que hay niñas que se ven reflejadas en la opresión y el ahogo del control del hombre, de chicos de sus mismas edades que, desde el papel de novios, controlan su vida, su forma de vestir, sus móviles y me aterra ver que tenemos un problema serio que requiere de un cambio de mentalidad de toda la sociedad”.




