
La primera fase de los trabajos de mejora en el litoral de La Barranquera, en Valle de Guerra, comenzarán el próximo mes de diciembre, según las estimaciones del Cabildo de Tenerife.
El Consejo de Gobierno insular aprobó, a finales de septiembre, sacar a concurso estas obras, por un importe de 397.000 euros y con un plazo de ejecución de seis meses. La previsión es que el proyecto salga a licitación esta misma semana y, “una vez publicado, hay 20 días para recibir ofertas, se estudian y se resuelve, con lo que entendemos que en noviembre estará adjudicada la obra, y como hay un tiempo para los procedimientos y el acta de replanteo, nuestra previsión es que en diciembre comiencen los trabajos, todo eso en un contexto en el que todo va bien y no hay ninguna anomalía”, explicó el consejero insular de Turismo, Alberto Bernabé.
Los trabajos consistirán, en concreto, en la adecuación y mejora del sendero que une el parking que hay en la actualidad con la zona de baño. “Hay un sendero, hecho a lo largo del tiempo por el paso de la gente, y lo vamos a arreglar, son casi 700 metros que irían desde el parking a la costa. De hecho, la parte más costosa es justamente la rampa que atraviesa del parking a la zona del sendero, que además se ha procurado que tenga el mayor grado de accesibilidad posible, teniendo en cuenta que es una zona costera y no urbana”, explicó Alberto Bernabé.
Esta primera fase también incluye “en la zona más cerca del mar, pero sin ocupar el domingo público marítimo-terrestre, dos o tres pequeñas zonas de solárium, para que haya zonas adaptadas, de madera y no rocas, para tomar el sol”, apuntó el consejero insular.
Asimismo, a medio y largo plazo este proyecto contempla otras dos fases. La segunda fase establece la creación de unas canchas deportivas y la mejora de la ermita. La previsión, según indicó Bernabé, es que se pueda sacar a licitación a lo largo del próximo 2019 para ejecutarse en 2020, aunque eso ya dependerá del nuevo Gobierno que entre tras las elecciones de 2019.
Mientras, la tercera fase incluirá el arreglo del propio charco y sus accesos, así como el traslado de una estación depuradora que hay allí y que “hay que cambiar de sitio, porque está ocupando el dominio público marítimo-terrestre, con lo que Costas siempre pide que tiene que retraerse a una zona que no sea de dominio público”, apuntó.





