
Ignatius Farray (Grandilla de Abona, 1973) es uno de los cómicos del momento. Forma parte del programa de radio La vida moderna, recientemente galardonado con el Premio Ondas, y su serie El fin de la comedia está nominada en los Emmy Internacionales como mejor comedia. DIARIO DE AVISOS no se equivocó al incluirlo en el suplemento Los 150 canarios más influyentes. “Fue una sorpresa y un orgullo. Son las típicas cosas que a una madre le hacen gracia. Gracias a esa portada mi familia sigue confiando en mi. Le debo una al periódico”, dice riendo. Esta noche, a las 21.00 horas, actuará en el Liceo de Taoro de La Orotava .
-¿Qué va a poder ver el público en el escenario?
“Un poco las historias que estoy contando últimamente. Las voy cambiando o meto otras, o mantengo historias a lo mejor un poquito más viejas, pero luego también intento improvisar. Que el público sienta confianza como para proponer cosas y hacer el show más participativo. También puedo tender a improvisar. No todos los días sale igual pero a veces la gente se anima mucho a comentarte cosas y yo esa complicidad la agradezco, porque el show queda más espontáneo”.
-¿Después de tantos años, todavía siente miedo o respeto cuando se sube a un escenario?
“Sí, la verdad es que eso no se quita. Sientes un poquito de vértigo. Aprendes a identificar esa sensación y entonces ya no entras en pánico como otras veces (risas). Hay ocasiones en las que estás descontrolado pero en otras notas un nerviosismo sin mayor riesgo, que es lo normal antes de salir”.
– Cuando estuviste en Londres tuviste contacto con los comedy clubs.
“Sí, y justo después cuando volví a España estaba empezando el Club de la Comedia y Paramount Comedy. Fíjate que cuando llegué a Madrid nosotros fuimos los primeros en montar un comedy club con otros amigos en una cervecería irlandesa. Nos reuníamos todas las semanas un ratito y actuábamos todos los cómicos que se pasaran por allí. Y eso ahora en Madrid se ha propagado y ahora hay como seis o siete”.
– ¿Quiénes estaban en esos primeros años?
“Pues mira estaba Miguel Esteban, que es con quien hice junto a Raúl Navarro El fin de la comedia. Estamos juntos desde aquella época. Y muchos más. La mayoría sigue actuando”
– ¿Para ser cómico hay que ser irreverente?
“No, la verdad es que no es necesario. Lo que sí es necesario es ser inconformista. Porque sí que existe un humor más cliché, más convencional, pero un buen cómico no se siente cómodo refugiado detrás de esa trinchera, sino que le gusta ir un poco al límite. Eso no significa que seas irreverente sino que tienes ansia de hacer un humor fresco”
– ¿Hay que tomarse el humor enserio o la gente se está tomando el humor demasiado enserio?
“(Risas) Bueno la verdad es que últimamente se puede decir que se lo están tomando demasiado enserio. Porque con tanto debate sobre los límites del humor y todo eso. Por otro lado es interesante porque al tomárselo tan enserio se crea un debate social que antes no existía. Es verdad que antes daba igual lo que pudiera decir un cómico pero ahora, al estar bajo sospecha, se crea un debate que tiene su lado positivo. Por un lado es verdad que te sientes observado y se supone que no se puede hacer humor sobre ciertas cosas, o por lo menos existe ese debate. Para un cómico también es una tentación. Cuando te señalan la línea tan claramente es una tentación traspasarla porque se ve claramente. En cambio en otras épocas en las que no se sabía muy bien lo que era un riesgo decir, un cómico iba más desorientado. Pero ahora, que ya se sabe, un cómico debe sentir el deber de pasarla. El privilegio por un lado, porque la gente te da esa confianza, y por el otro el deber de hacerlo. Aunque eso no significa que no esté en riesgo de meter la pata. Yo mismo la he metido muchas veces. Con el oficio aprendes un poco a medir eso”
– ¿Los canarios tenemos sentido del humor? Porque cada vez que se hace humor de los canarios saltan muchos ofendidos…
“Ese tipo de gente está en todos lados. La verdad es que los canarios no tenemos que sentirnos acomplejados. Ese tipo de gente un poco torpe está en Madrid y Barcelona también. Esa cuota siempre existe en cualquier lado. En Canarias hay un sentido del humor particular. De hecho yo pondría a Manolo Vieira como un precursor de toda la moda de los monólogos. Generacionalmente lo pongo a la misma altura de El Gran Wyoming y por encima de Gila”
– Algunos dicen que fue el primer monologista español…
“Bueno, yo diría que sí, aunque mucha gente se acuerda de Gila, pero Gila era una cosa más guionizada. Yo citaría como monologista a Vieria y Wyoming”
– ¿Qué opinas de la nueva generación de humoristas canarios como Aarón Gómez, Abubukaka, Kike Gonzalez…?
“También Darío de Palante Producciones. Podemos estar muy orgullosos del nivel de humor que hay en Canarias”
– Antes de hablar contigo vi en Twitter que Alejandro Sanz había publicado que “lo políticamente correcto es una mierda”. ¿Tú qué opinas de lo políticamente correcto?
“(Risas) Yo no soy tan contundente como Alejandro Sanz, sorprendentemente (risas). Creo que se ha dado un poco la vuelta porque lo políticamente correcto es un movimiento de izquierdas que nace en los 90 precisamente para impedir a la derecha que se expresara de una manera tan desagradable, con el vocabulario habitual de la derecha: muy sexista y homófobo. Pero podemos decir que se le da la vuelta al calcetín y ahora como que la izquierda acaba apropiándose de ese concepto para ser también intransigente. La izquierda ha acabado siendo muy puritana muchas veces. Por un lado, por supuesto que es desagradable la gente que se expresa de una manera sexista y homófoba pero tampoco tiene mucho sentido, por ejemplo, todo el debate que hay ahora con el lenguaje inclusivo. Es verdad que hay que defender los derechos de todo el mundo pero por muy justas que sean las causas, muchas veces se dictan normas que terminan siendo un poquito ridículas por lo exageradas que son dentro del sentido común. Digamos que la izquierda se apodera de eso, pero acaba comportándose de una manera igual de puritana e intransigente como lo hacía la derecha en su día. Bueno, que lo sigue haciendo. La derecha no ha cambiado su fachatez y su estilo zafio y rancio”.
– ¿Cómo vez la política nacional, tan crispada que está en este momento?
“Hay una crisis política debido sobre todo al nivel de los políticos, que es muy bajo. Y por eso está sucediendo lo que históricamente nunca ha sucedido. La figura de un cómico es la de alguien irresponsable, pero como ya encontramos esa irresponsabilidad en el mundo de la política (ríe) se le da la vuelta y se le acaba pidiendo a los cómicos opiniones con mucho criterio y sensatez. Es un fenómeno social paradójico. Históricamente las épocas de crisis políticas han coincidido con épocas de oro de la comedia. En EE.UU. en los años 70 con Nixon, en el Reino Unido en los 80 con el tacherismo,… son los momentos en los que la comedia ha dado un paso adelante”
– Y ahora con Trump los late shows de Estados Unidos son los que ponen el sentido común…
“Sí, exacto. Se le ha acabado pidiendo al entretenimiento que marque un poco el punto de vista correcto social, cuando debe ser puro entretenimiento. Lo que pasa es que claro, por simple equilibrio, cuando falta lo otro parece que tienen que ser los cómicos los que tienen que decir algo sensato”.
– ¿Y los políticos canarios?
“La verdad es que no sigo mucho la política de Canarias pero a mi en general el nacionalismo me ha parecido siempre el mismo engaño, ya sea el nacionalismo de Coalición Canaria, el nacionalismo catalán de CIU,..En el fondo se están apropiando del sentimiento de la gente, del cariño de su pueblo, una élite económica para explotarlo y manipularlo. Es bastante feo. Luego se camuflan porque van con el pueblo… En realidad todos los nacionalismos son de derechas. En ese sentido, lo que está sucediendo en Canarias con CC es un poco vergonzoso igual que sucede con los nacionalismos de otras comunidades”.
– La vida moderna es Premio Ondas, la serie El fin de la comedia nominada a los Emmy…
“Sí, sí, ha venido una racha buena de premios. Bueno, no es que haya venido ahora sino que nunca había venido algo parecido. Estamos muy contentos en la radio con el Ondas y además con un programa como La vida moderna, que es atípico, porque mucha gente ni siquiera lo escucha por la radio sino lo ve por Youtube, y aún así se han acordado de nosotros. Así que muy contentos. Y lo del Emmy es más loco. Porque que te nominen al Emmy… Por lo visto Comedy Central había presentado la serie en su día pero igual que la presentaron a todos los festivales que pudieron por mover la serie un poco. Pero fíjate que el único Emmy que se ha llevado España por una producción audiovisual fue en el 73 con La Cabina, de Antonio Mercero. Y desde entonces alguna nominación había habido pero precisamente en comedia no ha habido nada. Es un orgullo y lo que queremos es que nos sirva para hacer la tercera temporada”
– El 28 de octubre salió el primer single de tu grupo Petróleo junto a Luismi Pérez. ¿Cómo surgió el proyecto de meterte ahora en la música?
“Bueno, es que somos colegas. Luismi es el que le puso música a la serie y él a su vez tiene un grupo que se llama Tigres Leones. Un día un poco de vacilón dijimos “vamos a montar un grupo de post punk” y se había quedado ahí. Pero cuando David Broncano empezó con el programa de La Resistencia me dijo de participar pero con algo que no hiciera en La vida moderna. Y se me ocurrió la broma. Bueno, la broma no porque estamos orgullosos con este grupo de post punk. Involuntariamente puede quedar gracioso porque yo soy muy torpe y no canto bien, e indirectamente sí que resulta gracioso. Pero el objetivo de Petroleo no es hacer un grupo de canciones graciosas y chistosas, sino hacer un grupo lo más enserio posible. Y nos hace ilusión. La gente empezó a ver las intervenciones de Petróleo en La Resistencia y luego de una manera paralela, sin buscarlo demasiado, empezaron a llamarnos para ver si queríamos tocar en alguna sala, algún concierto, grabar un disco… Todo ha salido muy espontáneamente. A ver si vamos a tocar por ahí (Tenerife) pronto”.





