
Un solo supermercado ha concurrido al concurso público convocado por el área de Asuntos Sociales de Santa Cruz para gestionar la que será la nueva tarjeta social de alimentos, un sistema por el que la ciudad lleva años esperando. Así lo avanzó a DIARIO DE AVISOS el concejal de Asuntos Sociales, Óscar García (PP). “En estos días estamos en la cuenta atrás para implantar la nueva tarjeta social. Con ese fin estamos ultimando los pasos administrativos precisos para hacer realidad la firma de un convenio de colaboración con la única entidad que ha concurrido al procedimiento abierto”. El edil no ha querido adelantar el nombre de la empresa hasta que el procedimiento no esté terminado, aunque sí detalla que es un supermercado con amplia presencia de comercios en el municipio.
García explica que “nuestra intención es que el nuevo sistema de ayudas esté operativo antes de finalizar el año, probablemente a comienzos de diciembre, con una duración inicial de dos años, prorrogables por dos más; lo que ofrece estabilidad y seguridad al sistema”. Esta fórmula, que ha tenido serios problemas para ser implementada, viene a sustituir a la actual prestación, a través de la cual, se le entrega una cesta de alimentos a los usuarios que así lo demanden y tengan derecho.
“El nuevo sistema de atención a las personas que requieren del apoyo municipal para garantizar su alimentación y la de los suyos fue un compromiso que adquirimos hace tiempo y que es cierto, que se ha retrasado más de lo deseado”, admitió el concejal de Asuntos Sociales. “Por ello -continuó- pedimos disculpas pero también quiero aclarar que el nuevo sistema viene a sustituir la modalidad de ayudas a la alimentación que venimos atendiendo hasta ahora y con buenos resultados”. Insiste el edil en que se trata de una evolución en las ayudas de alimentos, “es decir, no es que hasta ahora no hubiera atención sino que evolucionamos un modelo que ha funcionado por otro que funcionará mejor”.
García aclara que las nuevas tarjetas “no vienen a sustituir el esfuerzo de distribución solidaria de alimentos de Bancoteide y sus organizaciones de reparto que distribuidas por todo el municipio realizan una tarea de solidaridad que es necesaria en la actualidad y complementa el esfuerzo municipal”.
Nuevo sistema
Desde Asuntos Sociales se insiste en que el sistema elegido de tarjeta básica es la modalidad que mejor garantiza el buen fin de las prestaciones destinadas a atender necesidades básicas de subsistencia. Se trata de una tarjeta electrónica común, provista de banda magnética, que servirá de título a favor del beneficiario para la adquisición de los productos básicos que estén a la venta en los establecimientos comerciales. Entre los productos accesibles a través de la nueva tarjeta básica se incluyen productos de alimentación, de higiene personal y de limpieza, incorporando a la oferta por primera vez alimentos frescos, como carne y pescado. Sin embargo, están excluidos expresamente el tabaco y las bebidas alcohólicas, para lo que la empresa colaboradora deberá contar con un sistema electrónico que permita la discriminación de productos.
La tarjeta es emitida por la entidad colaboradora en el número, cuantía y periodo que especifique el Ayuntamiento. Para la identificación de los beneficiarios, el IMAS enviará y distribuirá las tarjetas emitidas por la empresa a través de las Unidades de Trabajo Social de Zona (UTS). Las tarjetas serán nominativas y el beneficiario debe identificarse correctamente en cada uso. Se trata de tarjetas de compra que no lleva ningún distintivo ni señal de proceder de servicios sociales por lo que se pueden usar como cualquier otro medio de pago. La empresa deberá entregar las tarjetas al Ayuntamiento en un plazo no superior a cinco días, salvo en los casos de urgencia, que el plazo será de dos.
Saldo
Los requisitos de las tarjetas establecen que deben ser recargables por periodos mensuales y por cuantías definidas. Igualmente, las tarjetas deben permitir consumir el saldo total o gradualmente pero siempre dentro de cada mes. La cuantía de cada ayuda se fijará en función del número de miembros de la unidad familiar y aunque su vigencia sea mensual, permitirá acumular en una misma tarjeta varias mensualidades. Las cuantías previstas oscilan entre 100 y 140 euros por familia, incrementándose su dotación en proporción al número de miembros de cada unidad familiar.
Para garantizar el alcance de la tarjeta, la empresa colaboradora debe contar con un establecimiento, al menos, en cada uno de los cinco distritos de Santa Cruz, aunque los usuarios podrán acudir a cualquier establecimientos de la empresa colaboradora.
En 2017 se concedieron cerca de 14.000 ayudas de alimentos
García recuerda que las prestaciones de alimentos han evolucionado en el último año liquidado (2017) hasta el pago de cerca de 14.000 prestaciones económicas con este fin, “con una financiación muy importante. Superior a los 1,3 millones de euros al año”.




