
El Iberostar Tenerife pagó ayer caro su desconexión en el tercer cuarto. El Barça Lassa doblegó a los insulares (77-73) pese a haber perdido en tres de los cuatro cuartos, aunque también es cierto que el sorprendente parcial de 0-15 de los de Vidorreta al final del compromiso maquilló el marcador.
Fue un encuentro de rachas anotadoras, en el que el FC Barcelona trató de imponer su físico en la pintura y lo logró. Singleton fue una pesadilla -cogió 12 rebotes-, mientras que a los hombres altos del Canarias les costó cogerle el pulso al encuentro. McFadden abrió las hostilidades (0-6) los locales respondieron con un 10-0 (10-6) y Sebas Saiz supo enmendar el mal inicio de partido de Tim Abromaitis llegando a los nueve puntos para llegar al final del primer cuarto con un esperanzador 17-21. El primer parcial fue aurinegro.
El Barça cometió cuatro personales en un abrir y cerrar de ojo, lo que supuso una excelente noticia para su rival. Cuando Pangos puso a los suyos con una pequela ventaja (34-30), McFadden culminaba otro buen parcial (34-38) en los mejores momentos de los de Vidorreta. El Canarias defendía y atacaba bien, por lo que la tercera victoria seguida en el Palau Blaugrana empezaba a no sonar descabellado al descanso (36-41). El segundo parcial también fue insular.
Una maldita desconexión, en forma de un 20-7, castigó al Iberostar Tenerife sin victoria en la Ciudad Condal. Ellos parecían volar sobre la pista, con sus bases dominando a los canaristas, pero no fue hasta los minutos finales del tercer cuarto cuando la balanza empezó a decantarse del lado de los de Pesic. Con Pangos y Heurtel como protagonistas, además de Singleton dominando la zona, el equipo catalán alcanza los siete puntos de ventaja (55-48). No eran muchos, pero sí los suficientes. En esta ocasión, el parcial se tiñó de azulgrana. Sería definitivo.
Thomas Heurtel, a falta de casi seis minutos para el final, dinamitó las esperanzas del Canarias (64-53). O, al menos, eso pareció. El encuentro empezaba a estar decidido, sobre todo, porque el Iberostar Tenerife fallaba una y otra vez de cara al aro. Con Abromaitis más acertado, los aurinegros consiguieron entonces algo insólito.
El marcador señalaba un 77-58 -que tampoco era justo con lo que se veía sobre el parqué-, un parcial de 0-15 generó alguna duda en el banquillo del Barcelona, pero nada más lejos de la realidad. El equipo local se desconectó con todo decidido; el Canarias, con todo por decidir. Una lástima.





