TENERIFE SUR

A vueltas con el tren del Sur

Adjudicada la redacción de proyectos de los 16 lotes (plataformas e intercambiadores) faltan los 2.400 millones de euros de Fomento para comenzar las obras en un recorrido de 80 kilómetros desde Santa Cruz a Adeje que se realizaría con siete paradas en 40 minutos

El tren tendría siete paradas desde Santa Cruz hasta Costa Adeje, con algunos tramos por túneles como en Tabaiba-Radazul y Arona y Adeje. / DA

Año nuevo, vida vieja. Volvemos a hablar del tren del Sur, que sigue siendo un proyecto aletargado como tantos otros de movilidad en la isla de Tenerife, pese a que de él se comenzó a hablar con fuerza hace veinte años. Al menos ahora ya están licitados la redacción de los proyectos de sus diferentes lotes de plataforma e intercambiadores, con más de 22 millones de euros invertidos, en torno al 1% del montante total que costará el tren, que Andrés Muñoz, gerente de Metropolitano Tenerife, cifra en 2.400 millones de euros.

La semana pasada fueron adjudicados los dos últimos proyectos de redacción pendientes, el de las cocheras en Las Eras (Fasnia) y el intercambiador del aeropuerto Reina Sofía. El resto ya estaba designado desde hace un año y se espera que a lo largo del presente salgan a licitación los proyectos constructivos, “siempre y cuando se firme el convenio con el Estado”, recordó el gerente de Metropolitano Tenerife, la empresa pública del Cabildo que gestiona la infraestructura ferroviaria, aunque Muñoz no se atreve a dar fechas, porque “ya no es una decisión de la gerencia, sino política”, dice.

Aunque el presidente del Cabildo, en diciembre de 2017, puso la fecha de 2019 como el inicio de las expropiaciones -615 parcelas privadas y más de metros cuadrados- y 2020 para el el comienzo de las obras, lo cierto es que todo queda pendiente que el Ministerio de Fomento destine el dinero necesario para iniciar el proyecto que ya ha superado el impacto ambiental y tiene licitados la redacción de ocho lotes de plataformas (tramos desde Santa Cruz hasta Costa Adeje, 80 kilómetros, con siete paradas y una duración de 40 minutos desde la capital a Adeje) y además cada una de los intercambiadores de las paradas (siete) más los talleres y cocheras en el municipio de Fasnia. “Si llega el dinero del Estado estaríamos en disposición de empezar las obras en cualquier momento, pero hasta ahora han venido partidas económicas han venido a cuenta gotas cada año”, reconociendo que “el proceso expropiatorio no comenzará hasta que no estén licitados los proyectos constructivos”, insiste Múñoz.

Un total de doce municipios, desde Santa Cruz de Tenerife hasta Adeje, se reparten los 2.694.277 metros cuadrados de terreno que deberán ser expropiados para poder llevar a cabo el proyecto, entre ellas 615 parcelas privadas, 285 de ellas en el Valle de Güímar, el más afectado, junto a Fasnia (165) donde irán las cocheras, redacción del proyecto publicado la semana pasada, junto al intercambiador del aeropuerto del Sur, por un importe de 3,2 millones de euros, dinero destinado por Fomento.

El 73,6% es erial y otras zonas sin cultivo (1.983.164 metros cuadrados); el 20,9% es urbano, viales, equipamientos e infraestructuras (563.505); el 4% son cultivos de invernadero (109.206); el 0,8% son otros cultivos, sin empleo de invernadero (24.117) y el 0,5% son edificaciones (14.288).El coste para sufragar estas expropiaciones asciende a un total de 79.249.128,49 euros.

La construcción, recuerda el gerente de Metropolitano, se hará de manera integral, cada empresa adjudicataria realizará sus lotes de tramo, descartándose la idea inicial de comenzar por el tramo Santa Cruz-Candelaria. No descarta, eso sí, una segunda fase del tren que llegue al futuro puerto de Fonsalía y alguna parada más.

Puestos de trabajo

Según los cálculos de Metropolitana Tenerife, la explotación de la línea ferroviaria supondrá la creación de 190 puestos de trabajo estables, sin contar los indirectos, mientras que la construcción de esta infraestructura generará 4.000 puestos de trabajo.

Pros y contra

Puestos al habla con la mayoría de los alcaldes de los municipios afectados, se puede concluir que ven al tren como un gasto innecesario hoy y además “tardaría 20 años en entrar en funcionamiento”.

Ni siquiera Damián Pérez, alcalde de Fasnia, se muestra partidario, a pesar de que en su municipio irían instalados los talleres y cocheras con el empleo que eso genera. Tampoco lo ven ahora los alcaldes de Adeje y Arona, que no se muestran contrarios al tren, pero que consideran que “se utiliza ahora como una maniobra de distracción” aludiendo a las elecciones.

Al igual que Mena, su colega de Guía de Isora, Pedro Martín, y candidato al Cabildo, dice que se trata “de una obra que tardará veinte años en realizarse”. “El tren del norte y del sur puede ser una respuesta a los graves problemas de movilidad que tiene la isla. Una respuesta que, por cierto, supondrá una altísima inversión que rondará seguramente los miles de millones de euros y de la que todavía no tenemos la certeza que sea la respuesta adecuada.Por esto, debemos hablar de presente, y eso es hablar de movilidad y carreteras”, señala Martín.
Luisa Castro, alcaldesa de Güímar, insiste en retomar el proyecto del túnel entre La Orotava y su municipio y en todo caso apunta que “si Candelaria no quiere la parada del tren, como ha dicho, Güímar si desea tener una en El Puertito”.

La alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, considera que “en la Isla hay otras muchas prioridades y no creo que el tren, con el impacto medioambiental que puede tener, sea la solución a la movilidad en la Isla”.

Quien si se muestra a favor es el alcalde de Granadilla, el nacionalista José Domingo Regalado: “el municipio de Granadilla se contemplan dos paradas en lugares estratégicos y con un movimiento importantes de usuario. Sería una alternativa de mejora del transporte viario en esta parte de la Isla”.

Las cocheras irían situadas en Las Eras, entre Arico y Fasnia / DA

Damián Pérez, tampoco lo ve prioritario

Fasnia albergaría los talleres y cocheras del futuro tren del Sur, pero ni así su alcalde, Damián Pérez, muestra entusiasmo por el proyecto: “Todo lo que suponga mejoras que favorezcan a los ciudadanos en cualquier aspecto son siempre bien recibidas. Otra cosa es considerar si en las circunstancias socioeconómicas actuales que vivimos es prioritaria esta inversión. En este último sentido creo que hay otras necesidades más urgentes que atender”.

Pérez Viera añade que “los ciudadanos de Fasnia se verían beneficiados siempre y cuando se estableciera aquí una parada. Por lo que se oyó en un principio, una estaría en la zona del polígono de Güímar-Arafo y la siguiente en Granadilla. Si es de esta manera no sería un transporte funcional ni práctico para nosotros. Máxime cuando, según el proyecto, las cocheras del tren se pretenden establecer aquí y eso nos afecta al territorio, ocupando una zona de posible expansión del municipio, impacto medioambiental y las repercusiones que han tenido en propietarios que se quedan sin sus fincas o viviendas que no pueden vender pendientes de la expropiación que no llega”.

El Valle de Güímar y Fasnia son las comarcas más afectadas por las expropiaciones / DA

Candelaria, en contra

Si hay un municipio que se ha significado en su oposición al tren del Sur ese es Candelaria, que oficializó su postura en contra tras una moción de Sí se puede, que votaron a favor, aparte de SSP, el PSOE y el PP. La alcaldesa Mari Brito, insiste en apostar en su municipio por el Transporte Compartido a la Demanda (taxi compartido) y a nivel insular “planificar otro modelo más sostenible que el tren”. Mayca Coello, portavoz de Sí se puede, que defendió la moción, afirma que “el tren tiene un enorme impacto económico, ambiental y, especialmente, social por la cantidad de viviendas afectadas en nuestro municipio y por la nueva trinchera que abrirá en el municipio, con expropiaciones que se agilizarán al máximo porque hay empresarios muy beneficiados por ellas”.