santa cruz

El último alcalde republicano, José Carlos Schwartz, Hijo Predilecto de Santa Cruz

En el día en el que habría cumplido 122 años el último alcalde republicano de la capital, asesinado al inicio de la Guerra Civil, el Ayuntamiento le concede el máximo honor posible
El Salón de Plenos municipal acogió, en la tarde de ayer, la entrega del título de Hijo Predilecto a los nietos de José Carlos Schwartz. DA

Tal día como ayer, hace 122 años, nacía el que fue el último alcalde republicano de Santa Cruz de Tenerife, el último elegido democráticamente antes de la Guerra Civil, y el que, hace ya más de 80 años, fue asesinado y depurado por el regimen franquista. Y es que no solo le arrebataron la vida a José Carlos Schwartz, sino que lo despojaron de su condición de funcionario después de muerto, con lo que se dejaba a su familia sin derecho a percibir ningún tipo de pensión. Ayer, Santa Cruz de Tenerife, quiso reparar su figura, en la medida de lo posible, nombrándolo Hijo Predilecto de Santa Cruz, el máximo honor de la ciudad. “El acto de esta noche tiene una evidente intención: la de reconocer el sacrificio de Schwartz; pero también otra latente: la de expresar el rechazo total de este Ayuntamiento a cualquier forma de violencia, de injusticia o de discriminación”, dijo el actual alcalde, José Manuel Bermúdez.

En un emotivo acto, el salón de Plenos del Ayuntamiento, acogió a numerosas personas, y, especialmente, a la nieta de José Carlos Schwartz, Mercedes Pérez Schwartz, quien además es la presidenta de la Asociación de Memoria Histórica de Tenerife. La nieta del exalcalde agradeció al Ayuntamiento de Santa Cruz la concesión del título y evocó los duros momentos que vivió su abuelo en aquella época, testimoniados por sus familiares más cercanos.

Durante su intervención, el alcalde subrayó que “José Carlos Schwartz tuvo la grandeza de cultivar un extraordinario compromiso social, pero la desgracia de vivir en un tiempo convulso, violento e intolerante; estuvo al lado de las clases humildes, trabajadoras, defendiéndolas como abogado y también como alcalde, aunque desgraciadamente su vida política quedó pronto truncada por el fanatismo”. “Un fanatismo que, dicho sea de paso, no conoce de colores, solo de odio”, dijo el acalde, quien añadió que “cuando el odio triunfa entre todos, no hay victoria para nadie.”

Bermúdez señaló que solo por el hecho de haber sido el último alcalde elegido por los vecinos antes de la Guerra Civil “es suficiente para reconocer su relevancia histórica; pero es que además -prosiguió- tuvo el infortunio de llegar a la Alcaldía en un momento terminal, justo cuando aquella frágil democracia se enfrentaba a sus horas decisivas; en unas semanas en las que se estaba terminando de fraguar la mayor tragedia de la reciente historia de España”.

Bermúdez recordó que Schwartz, al igual que otros miles de personas, fueron víctimas de la violencia y el odio. Una violencia que se extendió luego a todos los bandos en su peor y más grave manifestación, la guerra, dijo. Bermúdez aseguró en otro momento de su discurso que “espero que este reconocimiento pueda servir para impulsar los trabajos del Aula Cultura que lleva su nombre y profundizar en todos aquellos aspectos que nos permitan avanzar en todo lo relacionado con la memoria histórica; un avance que entendemos desde la perspectiva de que la memoria debe unir a las pueblos para hacerlos mejores; desde la democracia, la ley y la justicia”. “Valores y principios que defendió durante su vida y con la vida José Carlos Schwartz”, concluyó.

Maestro y abogado

Schwartz, maestro y abogado, trabajó para la Administración municipal y fue presidente de la Juventud Republicana de Tenerife. El 16 de febrero de 1936 fue elegido alcalde de Santa Cruz de Tenerife, en las últimas elecciones celebradas durante la Segunda República.

El mismo día del inicio de la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, fue arrestado, sin acusación previa, por miembros del bando nacional en su domicilio de la calle Robayna, siendo trasladado a la prisión del Castillo de Paso Alto, y posteriormente ingresado en la prisión y campo de concentración de Fyffes, donde realizó trabajos forzados.

Poco después, regresaría a la cárcel del Castillo de Paso Alto. Fue asesinado tras su desaparición el mismo día 2 de octubre de 1936. Un tiempo más tarde, la Comisión Gestora del Ayuntamiento aprobó su depuración como funcionario, por su ideología, siendo castigado con la separación definitiva del cargo que ocupaba como funcionario del Ayuntamiento.

TE PUEDE INTERESAR